viernes, 29 de mayo de 2009

Caricaturas

Desde niño siempre me gustaron las caricaturas. Desgraciadamente allá en Coatzacoalcos no se veía más que el canal 2 (XEW-TV) y el 13 (Imevisión), por lo que solamente podía ver caricaturas cuando venía de visita al D.F. a pasar las vacaciones de navidad o de verano (ahora se me hace hasta chistosa la idea de vacacionar en esta ciudad). Recuerdo que me levantaba tempranísimo y corría a la sala a prender la tele. Como no vivía aquí ni estaba habituado a ver el 5, sencillamente veía lo que hubiera, al cabo que todo era caricatura. Así conocí a Don Gato y su pandilla, a Fóforo, al tío Gamboín, al gato GC (cómo olvidar aquella cancioncita: "corre GC, corre, no te dejes alcanzar"), al oso Yogui, al coyote, epítome ya no sé si de la perseverancia, de la estupidez o de ambas, y a no sé cuántos más.

Entonces mi papá compró una antena. No sé bien a bien la razón (maldita sea, y soy ingeniero) por la cual con ese tipo particular de antena no se veía el canal 5, pero sí se veía el 9 de veracruz (que se llamaba "Telever"), en el cual para beneplácito mío, también había algunas caricaturas, como los halcones galácticos, los tigres del mar y los gummies (creo que así se llamaban, era una en donde salían unos changuitos que decían "remen, remen, remen"). Para esa época en el 13 ya salían los transformers, los verdaderos cazafantasmas, los diniplatívolos, las ranas del barrio y el agente karate. También por aquella época, las susodichas antenitas por alguna razón dejaron de sintonizar Telever y en su lugar sintonizaban otro canal 9, que se transmitía desde Tabasco. Afortunadamente la programación era prácticamente la misma, excepto por la adición del insufriblemente insufrible mago Chontal (Chong-Tall en realidad).

¿Y a qué viene todo esto? Pues bueno, como siempre sucede, la tecnología me llega tarde, o yo llego tarde a la tecnología. Hace algunos días mientras andaba de aburrido viendo videos en YouTube, se me ocurrió buscar a los dinoplatívolos. Me la pasé horas enteras recordando mi infancia. Creo que vi todas mis caricaturas favoritas, incluso las que ya se me había olvidado que existían, como los gatos samurai, la abeja Maja (Maya), José Miel y una larga lista de etcéteras.

Qué maravilla.

1 comments:

Aline dijo...

Es increíble cómo recordar esas cosas causa tanta felicidad, como si nos devolvieran una parte de nosotros que hemos perdido. Yo, nostálgicamente, me compré toda la serie de TopCat... supongo que ese tipo de cosas también son indicadores de lo rucos que estamos. Recuerdo que mis alumnos de prepa no tenían idea de qué les hablaba cuando mencionaba a Heidi o a la Familia Robinson... jaja!