lunes, 22 de junio de 2009

Papi chulo

Acaba de pasar el día del padre. Celebramos el mayor logro al que un ser humano puede aspirar, que es el de propagar la especie. Y no estoy diciendo que deberíamos de abrirnos las venas y echar todo por la borda, descorazonados; sencillamente digo que yo no veo diferencia entre el hombre y la cucaracha, el hombre y el pez, el hombre y el ave... Desde un punto de vista puramente biológico y evolutivo, ya hice mi parte en el mundo y puedo morir en paz: he puesto en el mundo un par de niños preciosos. Aunque no sé... algo me impulsa a quedarme un poco más. Tal vez sea sólo la curiosidad de ver qué sucede con ellos. Tal vez sea la vanidad de, al verlos, saber que yo fui quien los puso aquí. Tal vez sea algo más, eso que aún no logro descifrar.