viernes, 31 de julio de 2009

Gracias, Adiós

Al fin es Vierneeeeeeees.
Después de una larga semana de trabajo, ahora a trabajar más en casa :P

Dónde está Wally??

Pues ni con el poder computacional del nuevo milenio apareció el Wally.


jueves, 30 de julio de 2009

¿Y tú computas?

El proyecto de migración de operaciones de Forwards de eDealer de MSO a GBS comenzó en noviembre, al mismo tiempo que la construcción de un enorme edificio de oficinas que está un poco más arriba en la calle de Bosque de Duraznos. Es chistoso cómo dos obras tan distintas han ido avanzando más o menos al mismo paso. Por nuestro lado el proyecto consiste en una interfaz que toma operaciones capturadas en un front de ventas de instrumentos financieros que se ejecuta en NYC y en varias ramas de CitiBank, en formatos XML y FiXML y los transforma en un formato que desarrolla una empresa que se dedica a desarrollar sistemas bancarios que están bastante complejos y corren en unos mainframes de HP llamados "Tandem NSK". Está bonito, aparte de todo el procesamiento de la información, se hace la contabilidad y toda la cosa. Interesante.

En cuanto al edificio, es una cosota enorme, una de esas cajas de cristal, aunque supongo que ha de ser uno de esos edificios inteligentes. Ya casi está listo y se ve que va a estar bastante bien.

¿Quién irá a ganar? ¿Civiles o computólogos?

Nosotros terminamos en septiembre, ellos parece que también se están alistando para inaugurar de un momento a otro.

martes, 28 de julio de 2009

Mis sueño dorado

Hace dos noches soñé que estaba acostado junto a mi boa, durmiendo plácidamente, tal vez abrazados, tal vez con mi mano bajo su cuerpo y mi brazo extendiéndose a través de la cama, en la maniobra popularizada por la popular serie "Friends", conocida en adelante como Ross' hug and roll, famosa e infame treta para lograr intimidad y libertad al mismo tiempo, claro, siempre y cuando la amada se encuentre plácidamente dormida. Un llanto me despertó del sueño dentro de mi sueño. Era Mandy, que por esos días andaba un poco enferma de, llamémosle catarro polaco. Mary, acomedida, me dijo "no te preocupes, yo la veo", lo cual me llenó de felicidad puesto que andaba yo medio muerto de cansancio tanto físico como emocional por el día anterior -día de limpieza en la casa- y regresé a mi sueño dentro de mi sueño, del cual desperté con un sobresalto al darme cuenta de que había soñado que Mary se había ofrecido a atender a Mandy y que en realidad nadie se había levantado a verla. Entonces desperté nuevamente, ahora sí a la realidad real, en la que estaba acostado en la cama junto a Mary y no se oía movimiento en el cuarto de Mandy. Qué alivio tan grande sentí en ese momento, porque estaba taaaaan cansado que de verdad dudaba tener la fortaleza para levantarme de la cama. Entonces me volví a quedar dormido. Creo que soñé que estaba viendo a plutón, o por lo menos a algunos plutones, porque recuerdo que el resto de los astrónomos podría ser considerado como un grupo de metrosexuales astronómicos. El asunto es que resulta que la pobre Mandy amaneció con las cobijas sucias y tan mojada que Mary se tuvo que levantar a darle un baño en ese mismo momento, mientras yo me preparaba para venir a la oficina. Le pido una disculpa a mi nena por haberme qudado tan jetón que soñé que estaba soñando que la atendíamos.

lunes, 27 de julio de 2009

Diccionario Jumandy/Castellano

Publico el siguiente diccionario como una ayuda para facilitar la comunicación con Juno y Mandy.
Dundú - Cinturón
Candito - Monstruo
Pello - Perro
Cuita - Pizza
Icua - Uniqua
Tenoy, Tenoya, Tenoyita - Señor,Señora,Señorita
Pete - Fuerte
Pátano - Plátano
Dolla - Dora
Ecupí - Vomitar
Peyuco - Mameluco
Pita - Pizza
Cambuy - Cambur
Momí - Dormir
Talo - Pablo
Totó - Doctor
Queño - Terminología avanzada ;)

Miss USA 2025

Pues que siempre sí quieren ver si vamos a poder participar en Miss USA 2025. El 7 de Agosto nos escuchan y nos dicen si sí o si no. Por lo menos a Nuestra Belleza 2025 le entramos, por qué no. Ya voy a estar medio ruco cuando Mandy cumpla sus dieciocho, hasta ahora caigo en la cuenta de eso. Pero bueno, dicen que la vida empieza a los cuarenta, así que voy a tener cinco años de vida para ese momento. Me pregunto qué voy a estar haciendo. No quiero ni imaginarme, no vaya a ser que termine siendo todo lo contrario. Con que la panza no me siga bajando a las rodillas -es que eso del sedentarismo está acabando conmigo- y no me vaya a convertir en una mente brillante me doy por bien servido. Y eso de la crisis de la mediana edad, úchales, igual y para esos años ande yo de frontman de una banda de pubertos, algo así como el Chipotles con las víctimas. Eso podría convertir a mi Juno en el nuevo Abulón, que a pesar de ser muy sabroso, no se me figura mucho al gordito. Y hablando de abulones, la semana pasada vimos un caracol tratando de subirse a un árbol. Yo por supuesto le eché una mano pero se me cayó el pobre y fue a caer de caparazón, lo bueno que cayó en la tierrita, así que creo que no le pasó nada. Mandy quedó bastante impresionada, le gustó mucho el caracol. Le decía adiós y le lanzaba de besos soplados, lo cual a su vez conquistó a una ñora que iba pasando por ahí. Se detuvo a ver cómo Mandy se despedía del caracol y luego le empezó a hacer plática. No sé por qué razón todo el mundo siempre siente esa cosquillita de platicar con los bebés o por lo menos de hacerles caritas o saludarlos cuando pasan por la calle al lado de uno. Tal vez por aquello de la inocencia, porque sabes que el bebé por lo general no se va a molestar contigo o a pensar "¿Qué le pasa a esta pinche vieja loca?", tal vez porque aún si se enoja, no pasa de que le metas un susto al pobre y que luego se le olvide a los cinco minutos. Luego creces y te enseñan a no molestar a la gente, y finalmente, tú mismo te conviertes en uno de esos señores a los que no hay que molestar. Qué molesto. Pero volviendo a los bebés, creo que en realidad también a ellos les ha de fastidiar un poco, sobre todo con esas tías que se dedican a pellizcarte los cachetes. Yo tuve (Tengo. Sólo que a mis casi treinta años, obviamente ya no me anda pellizcando los cachetes) una de esas tías. Cómo la odiaba, en serio. Es que era insoportable. Recuerdo que siempre que se despedía de mí, me decía que le diera un beso. Entonces ponía el cachete para que yo se lo besara y ¡Bam! volteaba la cara rápidamente para que la besara justo en los labios. Pero la venganza es dulce, y un día, como a los veinte años nos vimos nuevamente. Debo aclarar que era primero de Enero, así que andaba yo todavía más pedo que crudo, así que cuando me tocó el turno de saludarla le dije -y hay que recordar, señoras y señores, que el que avisa no es traidor- que me iba a desquitar, y cuando me iba a dar el besito en el cachete ¡Bam! que le volteo la cara y me pongo a brincar de alegría por mi venganza consumada veinte años después. Lo bueno que casi no la veo. Creo que ahorita me daría algo de vergüenza, pero como bien sabemos, veinte no es lo mismo que treinta, y treinta no es lo mismo que cuarenta y cinco, que es la edad que voy a tener cuando mi nena cumpla los dieciocho y, si todo sale bien, se inscriba al certamen de Miss USA. ¿Ya les platiqué que nos dieron cita para el 7 de Agosto?

Doña Mándara

A pesar del 5-0, Mandy quiere ser gringa. Finalmente ayer por la noche nos pusimos a llenar la documentación requerida y la enviamos a la embajada esperando que nos concedan una audiencia para determinar si mi pequeña puede vestirse de barras y estrellas. Deberían de ser ellos los que vengan a pedirle a mi Mandy que les haga caso, pero bueno, supongo que la vida es así, medio chueca. Y ahora a esperar junto al teléfono, como noviecita de secundaria "¿Por qué no me llama, mamá, será que no le gusto?", y chille que chille, y llora que llora.

viernes, 24 de julio de 2009

Me lleva

Chiale. Qué mal día ha sido este día. Me pregunto cuánto falta para que se acabe...

Te están bajando a tu vieja y tú comiéndote al abuelo

Cuando me muera quiero que me cremen y que me echen en un hueco en el suelo. Luego podrían plantar sobre mí algún árbol frutal. Creo que me gustaría un manzano o tal vez un naranjo. Si tuviera la inmensa dicha de que esto sucediera en Veracruz, pues una palmera, para aventarle un coco en la cabeza a alguno que otro despistado que se me acerque mucho. Pero claro, como para ese entonces voy a estar muerto, en realidad no me interesa mucho lo que hagan conmigo.

Bebiernes

Nada más no logro ponerme a trabajar. Qué flojera me da eso de hacer documentación de programas. Todo jala bien, en serio. De todos modos, lo último que los huevones del banco hacen es leer la documentación. Me acabo de aventar un documento de más de 50 hojas con instrucciones extremadamente detalladas acerca de cómo corregir los problemas más comunes, y algunos de los no tan comunes, que pueden ocurrir, con imágenes y toda la cosa, y resulta que en cuanto algo sucede, me ponen en la línea a un par de operadores ineptos para que les explique cómo resolver todo. RTFM, mofos.

Y yo lo único que quisiera hacer el día de hoy es echarme unas cuantas refrescantes, poner música a todo volumen y ponerme a cantar para despertar a los vecinos. Empezando con la banda pesada, no sé, algo así como Pantera, Metallica, Nightwish. Luego por lo general va bajando un poco la intensidad y el asunto se empieza a poner más ligero. Sale Bon Jovi, GNR, Nirvana, Radiohead, etc. En ese momento cambiamos al español y ponemos a los Caifanes-Jaguares, Fobia, La Lupita, La cuca y demás cuates. Y ya que andamos en los clásicos, y un poco más mareados, nos echamos una de los Hombres G, total ya andamos pedos, nadie nos va a criticar por esos desplantes. Pero los Hombres G son muuuy románticos y nos ponen en un mood más fresón, así que por ahí se llegan a asomar los innombrables de OV7 y hasta Kabah. Creo que en una ocasión hasta pusimos una canción de Alejandra Guzmán, esa de "Míralo, mírala". Le pregunté a mi primo que pensaría la gente que se de cuenta de que somos un montón de hombres escuchando a Alejandra Guzmán. "Pues que somos putos", fue su sincera respuesta. Claro, como no somos putos, hay que poner algo que haga constar que somos machos, y qué mejor que Chente y José Alfredo. Después de calentar la garganta un poquito con la música ranchera, me da por hacerle al Pavarotti y pues que nos echamos la de "Caruso". Ya para esas horas y en esas condiciones no importa si se va un gallo. Pero claro, todo esto es puramente imaginario. Yo sería absolutamente incapaz de hacer estas cosas. Ahora sólo le meto al tropical. Hace rato estaba escuchando al pulpo de latinoamérica, Alfredo y sus teclados. Y ahorita siento ganas de escuchar algo de Chico-Ché.

En bajada

Pues fuimos de nueva cuenta a la embajada gringa. No perdemos las esperanzas de volvernos norteameriyankis algún día de estos. Y cuando digo que no perdemos, me refiero a mí y a Mandy, que somos los únicos tercermundistas de nuestra familia. Yo jarocho y ella michoacana. Quién lo iba a decir, tengo una hija michoacana y un hijo angelino Jolie. Resulta que hay que hacer trámites, trámites y más trámites. Esto de las distancias y las fronteras nacionales es un verdadero fastidio.

En las películas de ciencia ficción, sobre todo las de los 60's-70's, las civilizaciones extraterrestres están tan estandarizadas que hasta causan gracia. Todos se visten igual y sus planetas no parecen estar divididos en estados nacionales individuales. Todos hablan la misma lengua, todos se entienden a la perfección. ¿Cuándo será el día en que algo así suceda en la tierra? Y claro, lo más importante ¿Cuál será el diseño elegido para ser el "traje de la tierra"? Yo sólo espero que sea en algún color obscuro, para no verme tan gordo ;)

Lucha de gigantes

Recuerdo que antes eso de la copa de oro de la CONCACAF era poco menos que una serie de cascaritas para eliminar la casi inexistente tensión provocada por la eliminatoria mundialista. Qué decir de aquellos marcadores abultadísimos contra los rivales de la zona. Claro, hay que tener en cuenta que meterle once goles a Martinica no es lo mismo que meterle un gol a Brasil o Argentina, pero bueno, al menos servía para darle alegría a este pobre paisillo tercermundista que llamamos nuestro hogar. Y ahora viene la final contra el gigante de CONCACAF.
¡A temblar mexicains!

jueves, 23 de julio de 2009

Narcisista por excelencia o cómo han pasado los años

1968 - Medalla de oro al mejor cuello de tortuga.
1970 - Justo antes de comprar el "Let it be".
1972 - Reportero estrella de 60 monitos, dando cobertura a Watergate.
1976 - Apoyando a Nadia Comaneci o echándome una jeta... no me acuerdo.
1978 - Tentando a Ted Bundy. Lo bueno que lo agarraron.
1980 - Cara de alegría después de jugar Pac-man 10 horas seguidas.
1982 - En apoyo a Senegambia, afros para todos.
1984 - Tránsito de Marte causa estragos en los cortes de cabello.
1986- Más estragos en el cabello, esta vez a causa del Halley
1988 - En apoyo a la Perestroika.
1990 - Se coloca en órbita el Hubble. Nótese la atracción gravitacional sobre mi fleco.
1992 - El día que instalé mi primera copia de Windows 3.1
1994 - No metieron a Hugoooool.
1996 - A la vanguardia, y con mi Nintendo64.
1998 - Disfrutando el mundial con los franchutes.
2000 - Nostalgia de fin de siglo. Esta vez a la Cobain.

















Enro country

Para que no se diga que se echa en saco roto lo que dice Umberto Eco y para que no vaya a andar cayendo luego en contradicciones, estoy diseñando el Enro country con ayuda del handy dandy mspaint. Se ve chistosón. Ojalá algún día alguien me eche la mano para que se vea bonito, aunque para eso primero es necesario tener por lo menos la más mínima idea de cómo se supone que se debería de ver. De momento tengo algo así como una ínfima parte de la ínfima parte de una idea de eso...

miércoles, 15 de julio de 2009

La llamada de Cthulhu

Me pregunto cómo sería la llamada de Cthulhu en esta era de las comunicaciones. Podría ser algo así:

Escenario 1
Cthulhu: "Hello, this is the great CTHULHUUUUUUU!!"
Enro: ¿Qué?
Cuelga el teléfono

Escenario 2
Cthulhu: "Hi, do you want to hear about our long distance saving plans?"
Enro: ¿Qué?
Cuelga el teléfono

Escenario 3
Cthulhu: Dials number
Movistar: "Lo sentimos, el número que estás llamando se encuentra fuera del área de servicio"

viernes, 10 de julio de 2009

Recórrase por favor, en doble fila

Las seis palabras más odiadas por los que, como yo, tomamos el transporte público todos los días para llegar a la oficina, y claro, para regresar a casa. Y por lo general van acompañadas de la promesa más falsa que se haya prometido jamás: "atrás viene vacío". Vacío de aire si acaso. Y luego yo con mi mochila roja de escolapio colgándome en la espalda mientras por el otro lado la panza me cuelga ya casi hasta las rodillas. Pasa una señora más bien gordita detrás de mí, por lo que me quito la mochila y la pongo a mis pies, me inclino hacia adelante, tratando de hacer espacio para que la ñora pase. Ella me agradece mostrándome una sonrisa como la de la chupitos y pasa, clavando mi femur contra el descansabrazos de uno de los asientos en el proceso. El dolor es irreal, el soundtrack de la mañana: "señor de la mochila roja, recórrase para atrás" recitado con la música de Los Ángeles azules de fondo. Abrí la boca para gritar pero creo que sólo me salió un bostezo, lento, profundo, como si hubiera estado esperando el momento adecuado para salir. Entonces me voy hacia la parte de atrás del camión. Me coloco al lado de un simpático albañil con un peinado a la Mohawk -región cuatro- y en ese momento de desocupa el asiento al lado del que había yo estado parado desde Tlatelolco hasta el Auditorio nacional, ¡Oh, suerte aciaga! Pero no todo es malo, la compañera del paladín del cemento y la cuchara se levanta llegando a Urales y yo intento tomar posesión de su lugar junto a la ventana (no quiero el del pasillo porque el joven constructor ha dejado el respaldo del asiento lleno de gel para cabello) pero el albañil me gana. ¿Y 'ora? Me quedo parado un par de segundos hasta que el fémur me dice que ya no sea Mamerto Prieto así que me siento, total, con que no me recargue no pasa nada. Pero la noche de anoche fue larga, y antes de darme cuenta tengo la nuca llena del gel que se le cayó al de al lado. ¿Y 'ora? Pues bueno, si de todos modos ya lo tengo en el pelo, pues me peino, cuña'o.

jueves, 9 de julio de 2009

4

En el primero fuimos a Tepoztlán. Quería subir al Tepozteco y mirar hacia abajo, hacia el mundo, imaginarlo mío y proponerle que a partir de ese momento sería suyo también. No contaba con que una torrencial lluvia se nos iba a venir encima apenas comenzamos a dar los primeros pasos del ascenso. Yo no quería detenerme, después de todo era sólo un poco de agua y yo me sentía mojado pero feliz. Sin embargo llovió tan fuerte que tuvimos que olvidarnos de la cumbre del Tepozteco. Sería para otra ocasión, que desafortunadamente no ha llegado. Regresamos mojados y cansados, con algo de mal humor. No fue precisamente lo que yo esperaba, pero ahora, tres años después, lo recuerdo como el primer punto de referencia, la primera parada en el camino. Una especie de "Usted está aquí" en nuestro mapa.

En el segundo estábamos en Ayotlán, cuidando a Mandy, que acababa de nacer hacía pocos días. Tan pequeña, tan hermosa, tan latosa. Era tan cansado atenderla y atender a Juno, que ya andaba como loco, queriendo salir a jugar, activo, hiperactivo. No había mucho que hacer, y aunque hubiera, ambos estábamos exhaustos, así que nos limitamos a permanecer en casa. Yo hice una pequeña presentación, unos pensamientos, unas fotos. Algo sencillo pero lleno de significado. Una manera pequeña de agradecerle todo, de decirle lo que ella es en mi vida.

Para el tercero los niños ya estaban un poco más grandes: Juno ya con casi dos años y medio, Mandy acababa de cumplir un año. Pudimos salir a comer algo en familia, escuchar unos mariachis, dedicarnos canciones mutuamente, incluso tomar un par de cocteles, creo que medias de seda o algo parecido para ella, un Vodkita para mí, agua o refresco para los niños, no lo recuerdo. Recuerdo a los mariachis haciendo bromas a nuestras costillas, la más popular de todas, aquella de que necesitábamos comprar un televisor, urgentemente. En caso de ya tenerlo, entonces había que ponernos a verlo para evitar la tentación de ocupar nuestro tiempo libre haciendo "otras cosas".

Este es el cuarto. El día de hoy, nueve de Julio del año 2009. Hace exactamente cinco años estábamos a punto de casarnos. Yo con mi traje obscuro, ella con su vestido blanco. La gente le preguntaba si iba a hacer su primera comunión. Es que era tan joven. Aún me sorprendo al recordar que me dijo que sí. No sé por qué razón alguien querría casarse a los dieciocho, cuando la vida apenas comienza, pero ella quiso. Y quiso hacerlo conmigo. Gracias nena. Gracias por ser mía, por permitirme ser tuyo. Gracias por la vida que estamos viviendo juntos, por mis hijos hermosos y sus travesuras. Gracias por tu risa, por tu voz de Jackie (jajaja), por la manera en que tu cabello enmarca tu cara, por tu esfuerzo y dedicación hacia mí, por amarme de una manera en la que no pensé que fuera posible. Gracias, amor, por la forma en que me recuerdas que soy importante en tu vida, así como tú eres en la mía.

Feliz aniversario, preciosa. Te amo.
Tu viejo.

martes, 7 de julio de 2009

Montealbán

Andaba escuchando al trío montealbán. Qué buenos son. Me hacen recordar aquellos años en los que mi papá ponía sus canciones los domingos y bailaba con Michelle y Monse cargadas una en cada brazo mientras yo los observaba. Daban vueltas por toda la sala bailando despacito. Siempre se me hizo chistosa la manera de bailar de mi papá, se me figuraba a un caracol, aunque sé que los caracoles no bailan, ni siquiera me puedo imaginar cómo se verá un caracol bailando. A lo mejor se vea como mi papá se veía los domingos por la mañana; con los pocos cabellos que le quedaban en la cabeza alborotados, negros aún, y con su bigote de Óscar de León, a veces sin camisa, el terror de las mujeres en la playa: hombre maduro, panza chelera, pelo en pecho, con una cadenita de oro y un bikini tipo speedo. Claro, no es que mi papá se haya dedicado a aterrorizar a nadie, pero la imagen se me hace chistosa.

Letargo

Está muy lento todo esto. Las cosas no se mueven, y seguirán así hasta el próximo lunes, cuando las pruebas vuelvan a la normalidad. Por lo pronto disfruto de la calma, pero me siento inquieto, como si viviera dentro del ojo del huracán. Esto se pondrá cabeza arriba a partir del próximo lunes y ni siquiera hay forma de mitigarlo, de ir avanzando poco a poco. Hay que esperar a que se nos venga la chamba encima, como una avalancha :-S

lunes, 6 de julio de 2009

Master's Degree

Al fin, después de tres intentos, tres frustraciones y tres corajes, pude poner el nuevo baño y el nuevo lavabo en la casa. Eso me pasa por tacaño. Nota mental: hay que comprar todos los materiales nuevos desde la primera y no tratar de ahorrar unos centavos reutilizando los que ya tengo en casa, porque los que tengo en casa son más viejos que yo mismo. Un poco de cemento blanco, echado en calzones en el suelo del baño, para no maltratarme los jeans, una pinza de presión, un cuchillo de mantequilla porque mi juego de desarmadores está muy pequeño, algo de sudor sin sexo ni lágrimas y listo. El baño está puesto. Seco, bonito, impecable. Si eso de la programada no funciona me puedo dedicar a las chambitas. Maistro Enrique Izquierdo Sr., albañilería, plomería, pintura. Resultados profesionales o devolución de su dinero. Contacto, 41675813. Preguntar por Enrique. Absoluta discreción.

Pequeñas cosas

Este fin de semana fue agotador, lleno de pequeñas cosas que a fin de cuentas componen el día a día de lo que termina por ser la vida del padre de familia. Nada espectacular, nada extraordinario. Sábado de despensa en Sam's y Wal-Mart, una vaca bailando alegremente en la sección de lácteos, algunas señoras concursando en ameno concurso de baile para ganar un globo que supuestamente era el carrito de la película de "Cars", pero que más bien parecía un carrito de golf mal hecho. Noche de jugar al handyman, ahora sí con éxito... que dicen que la tercera es la vencida, muy bien.

Domingo comprando zapatos para la Bois Constrictor, porque sus chanclitas están muy monas pero no funcionan para andar caminando bajo la lluvia: el agua se mete entre los dedos de los pies y los pone arrugaditos, como un par de uvas pasas, de las verdes, sin semilla. Una comida en la pink zone en un lugar de carnes asadas, muy buenas por cierto, pero que no dan facturas los muy jijos de su evasión fiscal, culminando con simpático vago bien vestido, aceptablemente aseado pero que terminó por gorrearme lo que nos había quedado de la comida, que yo pensaba empujarme en la noche. "Tengo mucha hambre, carnalito". Pues bueno, provecho. Terminé por echarme una torta de milanesa con quesillo (por qué razón le diran "quesillo" al queso Oaxaca es algo que se escapa a mi entendimiento, pero donde fueres, haz lo que vieres. Quesillo entonces), con poco chile. Una llamada por teléfono a mi mamá. Noticias de la familia, directo desde Cancún, Puebla y, por supuesto, Las Choapitas. Finalmente le platiqué a mi Boa acerca de la solución contra el aborto que se me acaba de ocurrir. No la menciono para no ser crucificado, aunque pienso que es una buena idea.

Para cerrar con broche de oro, una madrugada con una Mandy inquieta que tuvo a bien despertar alrededor de seis veces (nueva marca personal) en una sola noche. Ahorita me siento como uno de esos zombies de la película de Shawn of the dead, no la original, la parodia por supuesto. Lo bueno es que seguimos en el DRP, así que la chamba seguirá leve por esta semana. La próxima se pondrá interesante.

viernes, 3 de julio de 2009

La historia de Shabo

Fueron pocos los que creyeron en la historia de Shabo Medr, y no es de extrañar: por aquellos años Shabo comenzaba a padecer los primeros síntomas de esa enfermedad que lo apartaba cada vez más de la realidad y que con el paso del tiempo terminó por llevárselo de este mundo en medio de delirios y gritos de terror. A mí mismo me habría costado trabajo creerle si no fuera porque fui testigo presencial de todo lo que esa noche ocurrió; yo vi con mis propios ojos como todo fue sucediendo, exactamente como dijo que había sucedido, como si él fuera una especie de profeta o un maestro de ceremonias, poseedor del libreto con todos los eventos y los momentos exactos en los que éstos debían ocurrir.

La pesca había venido decayendo constantemente durante los últimos años. Cada vez era más frecuente sacar las redes vacías allí en donde antes hubieran salido rebosantes. Cada vez era más frecuente que los pescadores, cansados, abandonaran toda esperanza de que las cosas volvieran a ser como antes y malbarataran o abandonaran sus embarcaciones y se llevaran a sus familias tierra adentro, hacia la sierra y las mesetas centrales, en donde se decía que se estaba experimentando una nueva bonanza. El ganado de todo tipo crecía fuerte y espectacular, el sorgo y el maíz se podían vender a buenos precios, las familias veían una prosperidad desconocida en años. En fin, no había nada que los atara al mar, y por eso se fueron marchando uno a uno, hasta que la mayor parte de los pueblos pesqueros se convirtieron en pueblos fantasmas. Ocurría lo contrario con los pueblos agrarios y las granjas de las mesetas centrales, los cuales vieron llegar una afluencia cada vez mayor de gentes de piel obscura, como curtida por el sol y por la sal, secada al viento cargado de salitre y con olor a conchas marinas. Y entre los beneficiarios de este éxodo se encontraba Shabo Medr, dueño de un pequeño bar ubicado en las afueras del pueblo de Santa Vista, a sólo unos metros del lugar en donde las faldas de las montañas de la sierra central casi se juntaban, dejando un pequeño espacio entre ellas, el cual constituía la única entrada al bosque de Santa Vista. Esta estratégica posición, que dicho sea de paso era enteramente casual, aunada a la afluencia de visitantes de la costa, pronto hizo del bar de Shabo un punto de referencia tanto para el residente de Santa Vista como para el visitante que se hallaba de paso buscando llegar hasta lo más alto de la sierra.

Una noche de viernes, un par de minutos después de que hubiera terminado de caer el aguacero más intenso del que los residentes del pueblo, incluso los más antiguos, tuvieran memoria, llegó hasta la barra un hombre extraño, de poco más de cuarenta años de edad, con la ropa cubierta de lodo en su totalidad, como si hubiera venido caminando bajo la lluvia y por un descuido se hubiera tropezado y caído dentro de alguna zanja. Pidió algo de beber sin ser muy específico el respecto, sólo dijo que quería mojarse la garganta. Shabo le dirigió una mirada escéptica que el extranjero supo interpretar rápidamente. Sacó un billete sucio de la bolsa de su pantalón y lo puso sobre la barra, cubriéndola de hierba y lodo, lo cual sin embargo pareció no molestar demasiado a Shabo, el cual apresuradamente tomó el billete, lo limpió con su delantal, lo metió en la caja registradora con una sonrisa de oreja a oreja y con un tono mucho más amable que al principio preguntó al extranjero qué quería tomar. La selección era más bien escueta: se componía sólo de Ron, Brandy y gaseosas. El recién llegado optó por la primera opción y apuró el contenido de su vaso con gran desesperación. Tranquilo, amigo -dijo Shabo- Beba con calma. Hay más de donde este salió. ¿Cómo se llama usted? ¿De dónde viene? Sus ropas están hechas un desastre. Si quiere puedo ofrecerle algunas prendas nuevas. Es su día de suerte ¿sabe? Tengo unos vaqueros y una camisa en la bodega. Pensaba usarlos yo mismo al salir de aquí, pero creo que a usted le hacen más falta. El extranjero dijo que su nombre era Hannatiel Eepelas Tewigan, pero que no recordaba nada más y aceptó las prendas que Shabo le ofrecía. Sacó otro billete sucio de su pantalón y lo colocó sobre la barra. Guarde su dinero, amigo -dijo Shabo, que siempre se había preciado de ser un hombre duro pero justo- con lo que me ha dado basta para cubrir bebida y vestido. Puede cambiarse en el sanitario.

Hannatiel se incorporó trabajosamente y caminó dando tumbos hasta el baño con sus nuevas ropas bajo el brazo. Se detuvo ante la puerta y tomó el picaporte como si no supiera qué hacer con él. Shabo se acercó a él y le ayudó a entrar al servicio, colocó la ropa sobre el lavabo y esperó a que Hannatiel se lavara. Al despojarse del pantalón, un gusano blanquecino y grueso como un dedo cayó sobre las baldosas y trató de huir contoneándose penosamente hasta que fue aplastado bajo el pie de Shabo. Lo mismo sucedió al despojarse de la camisa, sólo que en esta ocasión no fue sólo uno sino media docena de serpenteantes gusanos los que cayeron sobre el suelo del baño, todos y cada uno de los cuales sufrieron la misma suerte que su predecesor, pereciendo bajo el pie del anciano cantinero. Malditas larvas -Dijo Shabo- Han debido meterse entre sus ropas cuando se cayó bajo la lluvia. Hannatiel no contestó, sólo se limitó a vestirse y lavarse las manos y la cara. Se le veía mucho más compuesto, aunque su respiración parecía dificultosa, entrecortada, como si una enorme losa le oprimiera el pecho. La sombra de una duda cruzó por su mente, pero decidió callar, esperar hasta que fuera el momento indicado.

Regresaron a la barra, en donde Hannatiel continuó bebiendo hasta que el último de los feligreses se hubo retirado. Ahora eran solamente Shabo y él. Se miraron fijamente a los ojos en silencio, hasta que por fin fue Hannatiel el que se decidió a hablar. Tengo que pedirle un favor -dijo a su anfitrión- acompáñeme al bosque, hay algo que necesito ver. He visto una escopeta tras la barra. Tráigala. Tal vez la necesitemos -continuó. Inexplicablemente, Shabo accedió a ir al bosque junto con Hannatiel, a solas y sin que nadie más supiera a dónde iban. Por el camino Shabo notó que su acompañante se rascaba insistentemente el pecho, el vientre y las piernas. También trató de engañarse a sí mismo fingiendo que no había visto el rastro de larvas blanquecinas brillando a la luz de la luna que dejaban tras de sí al internarse cada vez más en el bosque.

A poco menos de media hora de camino, Hannatiel se detuvo frente al tronco de un árbol de gruesas raíces que sobresalían de la tierra. Apoyó ambas manos en el tronco y comenzó a respirar lenta y profundamente. Por favor -Pidió a Shabo- Vaya al otro lado de este árbol y dígame qué hay ahí. Shabo tomó su escopeta y la amartilló mientras daba la vuelta lentamente alrededor del enorme árbol. El ruido del disparo de la escopeta retumbó en los milenarios bosques al resbalar de las manos de Shabo, mudo por el terror. A los pies del árbol yacía Sebastián, que -repentinamente supo- era el verdadero nombre de Hannatiel, cubierto de larvas que le devoraban el tórax y las piernas. Shabo regresó rápidamente al lado opuesto del árbol, en donde yo seguía parado, esperándolo. No necesitamos decirnos nada, me bastó con mirar sus ojos para saber la verdad. En ese momento supe que era hora de regresar con mi familia y que mi nombre a partir de ese momento realmente era Hannatiel Eepelas Tewigan.

Lluvia

Se está cayendo el cielo, lo que me lleva a cuestionarme:
Cuando llueve, ¿Es mejor observar gotitas u observar gototas? A mí me gusta observar gotear.

Sueños guajiros de esta mañana

Ir al cabaretito a bailar canciones de Kabah
Ir a la playa y hacer la estrella durante horas
Desarrollar el whistle register
Convertirme en el quinto integrante de Il Divo
Ser el cantante de una banda de rock
Ganarle a Mariusz Pudzianowski en unas vencidas
Que se me quite el dolor de estómago
Hacer como pollito

Adiós a la parquita y al espectrito Jr.

Pues les dieron chicharrón a la parquita y al espectrito Jr.

Qué mala pata, yo ya no sé a dónde va a ir a parar este país si ya ni en las prostitutas baratas de La Merced se puede confiar.

jueves, 2 de julio de 2009

Evil

Why can't we look the other way? Why can't we just play the other game? Why can't we just look the other way?

La pistola

Lo bueno de que se haya caído la comunicación con los servidores de desarrollo es que uno tiene algo de tiempo libre. Lo malo es que supongo que habrá que quedarse hasta tarde en la oficina. Lo mejor es que puede uno desaburrirse escribiendo sobre cosas de las que no había escrito antes, como en este caso. Me pueden llamar puñal o cualquiera de sus sinónimos, pero mi banda favorita siempre ha sido Guns N' Roses. Desde que tenía como diez años. Gabriel tenía un cassete que se llamaba GNR Lies, que se compone de ocho temas en vivo, cuatro del año 86 que originalmente se habían lanzado en un EP llamado "Live ?!*@ Like a Suicide", y cuatro en una sesión unplugged en el 88. Recuerdo que una vez descubrí el cassette y lo puse en una grabadora amarilla que tenía de cuando había viajado a Chetumal, también en el 88. Como mencioné anteriormente, tenía diez años, así que si bien la música se me hizo interesante, andaba más bien clavado en la onda infantil como para darme cuenta de lo que tenía entre las manos. Así transcurrieron otros dos años, hasta que entré a la secundaria, en el IPV (Un saludo).

Un día llegó Gabriel y me dijo que había comprado otros tres cassetes de Guns N' Roses. Uno se llamaba "Apetite for desctruction" y los otros dos tenían el mismo nombre: "Use your illusion", y sólo variaban en que eran los volúmenes uno y dos. En ese momento cambió mi vida, en serio, aunque parezca un cliché, una frase estúpida, cursi, etc. A partir de ese momento, los tres cassetes se convirtieron casi casi en la banda sonora de mis días en la secundaria. También por aquel momento mis primos y amigos empezaban a descubrir la música en inglés. Aunque al principio se me hacía bastante chocante no entender lo que decían, poco a poco me fui acostumbrando. Me parece que esto es un momento importante en la vida porque es la primera vez en la que me di cuenta que en una canción la música puede ser disfrutada independientemente de la letra, y como más tarde aprendí dolorosamente, a veces es mejor no entender la letra. Poco tiempo después Gabriel se fue a vivir en casa de unos amigos y finalmente regresó a Puebla para estar con su mamá. Yo por mi parte me quedé algo desconsolado porque se llevó sus cassetes y no tenía nada que escuchar. Entonces comencé a aguantarme el hambre y ahorrar los cinco nuevos pesos que me daban para gastar en la escuela. Todavía me acuerdo del precio del primer cassete que me compré en la vida: 32 pesotes, y el cassete en cuestión era el "Use your illusion I". Qué feliz fui cuando llegué a mi casa y lo puse en mi grabadora amarilla. Una cosa curiosa es que a diferencia de muchos cassetes de la época, éste traía un librillo con las letras de las canciones. En ese momento comenzó mi afición por aprenderme las letras de casi todo lo que oigo, hasta el grado de que el día de hoy lo hago de manera inconsciente, incluso con canciones que odio (muchas veces me sorprendo a mí mismo cantando canciones de gente y bandas que detesto). Por supuesto, no sería quien soy si no hubiera sentido curiosidad por saber qué es lo que me la pasaba repitiendo como un loro borracho, así que con ayuda de un diccionario Larousse Inglés/Español, me aprendí no sólo las canciones, sino el significado de cada una de ellas. Por supuesto, eso de decir que me aprendí el significado es en realidad una exageración ya que al momento no hablaba prácticamente nada de ingles más allá de "I am a boy" o "Is the window open?", pero precisamente de mi afición a Guns N' Roses es de donde nació mi interés por hablar otra lengua. No tardé casi nada en aprender a hablar inglés y afortunadamente, resultó que las letras de las canciones no eran tan estúpidas como por lo general son las letras de los rockeros. Muchos, muchos años después vine a casarme con una chava que vivía en Los Ángeles (Saludos a mi vieja) y aveces pienso qué habría pasado si en vez de hacerme fan de GNR me hubiera hecho fan de La onda vaselina, por ejemplo.

Y en el 93 vinieron a México. Maldita sea, siempre es en el D.F., siempre todo lo que sucede en este país es en el D.F. Yo era muy joven (y estaba muy jodido) como para poder aventarme el viaje hasta acá (porque ahora vivo en el detritus defecal), así que tuve que observar todo de larga distancia, soñando con los ojos abiertos que me podía lanzar al concierto, imaginándome cantando a todo pulmón, soñando con subir al escenario y luego brincar hacia la multitud enfurecida justo a tiempo de evitar que Axl Rose me agarrara a madrazos (porque había leído en las revistas que no le gustaba que la gente hiciera eso). Pero bueno, nada de eso pasó y desafortunadamente sé que no va a pasar, así que me consuelo con el hecho de saber que me sé todas las canciones del "Use you illusion", tanto el uno como el dos, casi todas las de "Apetite for destruction", casi todas las de "GNR Lies" y casi todas las de "The spaghetti incident", además de que con el paso de los años he aprendido a usar la voz de cabeza y a raspar la voz, asi que de vez en cuando deleito a los vecinos con un poco de Guns N' Roses, región 4 por supuesto.

Y no me importa si tengo que esperar otros diecisiete años, si algún día se les ocurre juntarse a las nenas, yo me lanzo a verlas, cueste lo que cueste, sea en donde sea, y si me tengo que endeudar, me endeudo.

Almoloyita

Por diversas situaciones no he podido llevar al día mi contabilidad a.k.a. pagar mis impuestos. He invertido algunas horas tratando de investigar qué es lo que necesito para poder hacer todos los trámites necesarios yo solo, llevar mi propia contabilidad, regularizar mi situación fiscal, etc. Incluso andaba pensando en hacer un pequeño programa que me ayude con la chamba. Ha resultado una labor mucho, mucho más dura de lo que me imaginé en un principio. No hay una manera fácil de hacerlo uno mismo e incluso las herramientas que dizque hay en la página del SAT no parecen muy promisorias. Y digo "dizque" porque no he podido descargar un solo documento de la página del SAT, cada link al que le doy click me saca un mensaje de que su servidor FTP no está disponible. Valiente ayuda. Gracias por participar SAT.

Ahora lo que ando intentando hacer es, en primer lugar sacar una cita en el SAT para que alguien me explique qué es lo que tengo que hacer para de una vez regularizarme, y en segundo lugar, tratar de escribir el programita que me ayude a que esto no me vuelva a suceder. He visto algunas opciones online, pero el costo va de 750 a 2000 nuevos pesos, por lo que si yo mismo soy un programador, no veo la necesidad de andar desembolsando más lana para poder pagar mis impuestos y salvarme de cambiar mi residencia a Almoloya de Juárez.

Así que por el momento me estoy haciendo a la idea de que el pagar mis impuestos me va a servir para mantenerme fuera del tambo: es eso o pensar en que va a servir para pagar los viajes, las chelas, los guaruras y hasta las putas de nuestros honorabilísimos di-puta-dos y senadores, entonces no pagaba nada. Como dijo el buen Alex Loro: "Con la lana que se paga un domingo en las carreteras de cuota..."

SUS VIAJES


SUS VIEJAS

Después de casi treinta años

No puede ser... A mis casi casi treinta años sigo viendo programas para niños. Al menos ahora tengo la excusa de mis hijos, no como cuando me hice fan de Bob Esponja, a los 23 años, a punto de terminar la universidad. Estuvo chistoso porque por aquellas épocas andaba yo muy desvelado y me acostaba casi a las tres de la mañana diario. Entonces una noche puse la tele en Nickelodeon, como a eso de la una o dos de la mañana y estaba saliendo un monigote que más bien parecía una Scotch Brite que una esponja marina, claro que sé que eso es intencional, y que además parecía padecer un retraso mental de moderado a mediano, amigo de una estrella de mar rosada que a su vez padecía un retraso mental grave. Como a los cinco minutos ya era fan (al contrario de lo que sucedió la primera vez que vi la academia: a los cinco minutos la detesté y pensé para mí mismo qué clase de personas podrían ver tamaña basura. Curiosamente resultó que la clase de personas que veían esa basura eran mi mamá, mis hermanas, mis tías, primas, alguno que otro primo y vecinos. Amigos no, afortunadamente, porque entonces sí me habría pegado un tiro) y comcncé a verlo todos los días, a las dos de la mañana. Tardé algo así como medio año en darme cuenta de que también salía en el cinco a las seis de la tarde, pero por alguna razón prefería verlo en las madrugadas, no sé, como que la noche tiene un no sé qué que qué sé yo que la hace mejor que el día para realizar ciertas actividadaes. Por aquellas épocas comencé a ver las sombrías aventuras de Billy y Mandy (si no de dónde se piensan que saqué el nombre de mi hija) y también me hice fan. Lo malo es que no es ni remotamente tan famosa como Bob Esponja, así que se me hizo cada vez más y más difícil seguir viéndola, lo cual me pone muy triste, debo admitir. Recuerdo una vez, trabajando en la tesis junto con Konan, como a las seis de la tarde dije "pues bueno, hora de tomar un descanso", encendí la tele y me puse a ver a Billy y Mandy, para gran sorpresa de Konan, que se la pasó criticándome durante media hora. Casi me arruina el show. Bueno en realidad no, pero se me hizo chistoso que a alguien pudiera parecerle tan extraño que un adulto vea caricaturas. No sé, tal vez me resisto a crecer. Tal vez me pasa un poco como a los monstruos del rock (Jagger, Tyler, Iggy Pop y demás rucos) que a sus más de sesenta años aún andan pegando de brincos y poniéndose como cola de perro. Tal vez los gustos no tienen que cambiar con la edad. Pero no sé, tal vez sí. Ahí les platico dentro de otros veintinueve años, a ver cómo me va.

Y todo esto viene a cuenta de que me acabo de comprar un adaptador usb para redes inalámbricas, así que nuevamente me encuentro online, y sin tener que lidiar con el proxy de Banamex, que me bloqueaba todo. Obviamente, estando en la oficina no se puede andar uno metiendo en donde se le de la gana, pero por lo menos a la hora de la comida sí me puse a ver algunas cosillas en YouTube. Es curioso, comencé viendo la pelea de Pacquiao contra De la Hoya y de alguna manera, siguiendo video tras video acabé viendo la versión australiana de HI5, que me llevó a la versión gringa de HI5, que me llevó a Pinky Dinky Doo (me encanta Pinky Dinky Doo), que finalmente me llevó a Barney en portugués. Y me la pasé divertido como un enano. Dan ganas de tener cinco años para poder ver estas cosas sin sentir culpa. A lo mejor cuando cumpla los setenta se verá más correcto.