viernes, 24 de julio de 2009

Lucha de gigantes

Recuerdo que antes eso de la copa de oro de la CONCACAF era poco menos que una serie de cascaritas para eliminar la casi inexistente tensión provocada por la eliminatoria mundialista. Qué decir de aquellos marcadores abultadísimos contra los rivales de la zona. Claro, hay que tener en cuenta que meterle once goles a Martinica no es lo mismo que meterle un gol a Brasil o Argentina, pero bueno, al menos servía para darle alegría a este pobre paisillo tercermundista que llamamos nuestro hogar. Y ahora viene la final contra el gigante de CONCACAF.
¡A temblar mexicains!