Pues que siempre sí quieren ver si vamos a poder participar en Miss USA 2025. El 7 de Agosto nos escuchan y nos dicen si sí o si no. Por lo menos a Nuestra Belleza 2025 le entramos, por qué no. Ya voy a estar medio ruco cuando Mandy cumpla sus dieciocho, hasta ahora caigo en la cuenta de eso. Pero bueno, dicen que la vida empieza a los cuarenta, así que voy a tener cinco años de vida para ese momento. Me pregunto qué voy a estar haciendo. No quiero ni imaginarme, no vaya a ser que termine siendo todo lo contrario. Con que la panza no me siga bajando a las rodillas -es que eso del sedentarismo está acabando conmigo- y no me vaya a convertir en una mente brillante me doy por bien servido. Y eso de la crisis de la mediana edad, úchales, igual y para esos años ande yo de frontman de una banda de pubertos, algo así como el Chipotles con las víctimas. Eso podría convertir a mi Juno en el nuevo Abulón, que a pesar de ser muy sabroso, no se me figura mucho al gordito. Y hablando de abulones, la semana pasada vimos un caracol tratando de subirse a un árbol. Yo por supuesto le eché una mano pero se me cayó el pobre y fue a caer de caparazón, lo bueno que cayó en la tierrita, así que creo que no le pasó nada. Mandy quedó bastante impresionada, le gustó mucho el caracol. Le decía adiós y le lanzaba de besos soplados, lo cual a su vez conquistó a una ñora que iba pasando por ahí. Se detuvo a ver cómo Mandy se despedía del caracol y luego le empezó a hacer plática. No sé por qué razón todo el mundo siempre siente esa cosquillita de platicar con los bebés o por lo menos de hacerles caritas o saludarlos cuando pasan por la calle al lado de uno. Tal vez por aquello de la inocencia, porque sabes que el bebé por lo general no se va a molestar contigo o a pensar "¿Qué le pasa a esta pinche vieja loca?", tal vez porque aún si se enoja, no pasa de que le metas un susto al pobre y que luego se le olvide a los cinco minutos. Luego creces y te enseñan a no molestar a la gente, y finalmente, tú mismo te conviertes en uno de esos señores a los que no hay que molestar. Qué molesto. Pero volviendo a los bebés, creo que en realidad también a ellos les ha de fastidiar un poco, sobre todo con esas tías que se dedican a pellizcarte los cachetes. Yo tuve (Tengo. Sólo que a mis casi treinta años, obviamente ya no me anda pellizcando los cachetes) una de esas tías. Cómo la odiaba, en serio. Es que era insoportable. Recuerdo que siempre que se despedía de mí, me decía que le diera un beso. Entonces ponía el cachete para que yo se lo besara y ¡Bam! volteaba la cara rápidamente para que la besara justo en los labios. Pero la venganza es dulce, y un día, como a los veinte años nos vimos nuevamente. Debo aclarar que era primero de Enero, así que andaba yo todavía más pedo que crudo, así que cuando me tocó el turno de saludarla le dije -y hay que recordar, señoras y señores, que el que avisa no es traidor- que me iba a desquitar, y cuando me iba a dar el besito en el cachete ¡Bam! que le volteo la cara y me pongo a brincar de alegría por mi venganza consumada veinte años después. Lo bueno que casi no la veo. Creo que ahorita me daría algo de vergüenza, pero como bien sabemos, veinte no es lo mismo que treinta, y treinta no es lo mismo que cuarenta y cinco, que es la edad que voy a tener cuando mi nena cumpla los dieciocho y, si todo sale bien, se inscriba al certamen de Miss USA. ¿Ya les platiqué que nos dieron cita para el 7 de Agosto?
Italia
Hace 15 años

1 comments:
HOJALA HOJALA HOJALA QUE SI NOS DIGAN QUE SI JEJEJE....HOJALA HOJALA HOJALA PEOPLE CROSS UR FINGERSSSSSSSSS
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