lunes, 24 de agosto de 2009

Shortschool's Musical

Hoy fue el primer día de escuela de mi Juno. Hoy empieza el camino que lo llevará no sé a dónde. No sé ni siquiera cómo debería decir estas cosas, cómo hablar con él -cuando pueda entenderme- acerca de lo que esto significa. No quisiera ser como esos padres de la antigüedad que obligaban a sus hijos a ser abogados o doctores porque ellos no pudieron, por la razón que sea, serlo. Pero mentiría si dijera que no cerré los ojos y por una centésima de segundo me lo imaginé recibiendo su título de Físico o de Ingeniero en el MIT, seguido por una maestría y un doctorado; si dijera que tampoco lo imaginé vestido con un elegante frac negro, dirigiendo la orquesta sinfónica de, no sé, Nueva York o Berlín. No quisiera presionarlo en ninguna forma para realizarme a través de él, pero es tan difícil. Te pido perdón, precioso, por las veces que te haré sufrir, por las frustraciones que tal vez un día descargue sobre tus pequeños hombros. Sólo puedo decirte que te amo de una manera que ni siquiera puedes imaginarte. Me siento feliz de verte empezar este largo camino. Te juro que voy a hacer todo, absolutamente todo lo posible, y tal vez un poco de lo imposible, por estar junto a ti a cada paso del camino que tú decidas recorrer.

martes, 18 de agosto de 2009

Monólogo de Khaize en un día a finales de otoño

En tardes como esta es cuando mi alma se siente intranquila, como un león que pasea de un lado a otro de su jaula con las fauces entreabiertas y la mirada clavada en un punto indeterminado en la lejanía, anhelando la libertad, soñando con aquellos tiempos en que, tendido en la hierba, reinaba sobre todo aquello que su vista alcanzaba. Bajo las densas nubes grises, cargadas, y ese dulce aroma de fría humedad en el aire, quisiera salir corriendo, perderme en la espesura y llegar hasta la playa para sentir la brisa húmeda y fría y el sabor de la sal que impregna todo y a todos.

Qué tristes son estos momentos en que quisiera salir a conocer el mundo, en vez de limitarme a verlo a través de los libros y de las historias de gentes de piel curtida y cabellos blancos alborotados al viento, amarillos los pocos dientes que aún conservan en la boca, torcidas las sonrisas. Qué maravillas podría yo descubrir si tan sólo lograra poner pie fuera de este pueblo olvidado de todos.

Lentamente las nubes se convierten en una espesa cortina de lluvia torrencial que impide ver más allá de unos pocos metros, que confunde las siluetas en la distancia, que como un manto cómplice brinda al prófugo un escondite de las miradas curiosas de sus perseguidores, que ajenos a su fuga, aún no saben que lo son. Esto es tan parecido a como lo soñé que me siento como el actor principal en mi propia comedia. Espero que no me descubran.

lunes, 17 de agosto de 2009

Kindergarden cop

¡¡Pues ya llevamos a Juno al kindeeeer!!

Qué buena onda. Empieza el laaaaaaargo camino de la instrucción y la superación personal, que la gran mayoría de las personas confunden (imos) con aquél "ser lo que tu padre no pudo ser". Hasta se me sale una lágrima. Pero creo que es un concepto muy amplio eso de ser lo que tu padre no pudo ser. Creo que yo no pude ser un dictador fascista, ni un trébol de cuatro hojas ni un taxista de Nueva Delhi, ni un monje tibetano, ni un pedacito de chicle de fresa, ni el cantante principal de Guns N' Roses, ni una bailarina exótica, ni Raúl Velasco, ni domador de leones, ni cazador de canditos, ni expulsado de Big Brother VIP, ni un montón de cosas más. Creo que hubiera querido ser un microbito que habita en tu cuerpo, de esos que causan el sidral. Juno, sí que tienes una dura labor frente a ti, mi pequeño hermoso.

Padawan

Y luego para acabar de fregar las cosas, mi padawan está enojado. Pobrecillo. Creo que no le gusta eso de que le esté diciendo qué hacer... hubiera pedido chamba de jefe para no tener que lidiar con personas como sho. Lo siento, jajaja, tenía que decirlo, es que se me hace muy chistosa la cara que me pone cuando le estoy diciendo algo, así como si me dijera "bueno, ya entendí, ya cállate".

Uno no es ninguno

Pues como bien dicen que uno no es ninguno, dos es la mitad de uno y tres es uno, entonces resulta que actualmente estoy trabajando en UN proyecto. Pero como uno no es ninguno...

Y ahora ya no me queda ni siquiera tiempo de aparecerme por este, mi muy humilde y aburrido lugarcito en la blogosfera, que es como alguno que otro nerd ha dado en llamar al conjunto de sandeces con que las que personas como yo llenamos el ciberespacio. Qué cosas.

Y como dice Juno: "Adios rata, te cuidas. Me saludas a tu mamá".

lunes, 10 de agosto de 2009

Mickey Mouse

Pues con esto del COVILSA, que para los afortunados que aún no lo saben, es el nuevo corredor vial de La Villa a Santa Fé, que acaba de entrar en sustitución de la flota de microbuseros que hasta el mes pasado circulaba sobre el Paseo de La Reforma de esta, nuestra caótica y superpoblada ciudad capital, la cosa se pone bastante interesante por las mañanas, sobre todo las mañanas como la de hoy, en que venía yo colgando del último escalón de uno de los camiones que van a Bosques, pues esos aún circulan, sólo que ahora van un poco más llenos, yo creo que más o menos pasaron de viajar de un 185% a un 200% de su capacidad nominal. Pareciera que ese 15%, calculado a la ligera es poco, pero en la práctica puede ser la diferencia entre tener toda la planta o sóla la punta del dedo gordo del pie izquierdo sobre el estribo, mientras el resto del cuerpo cuelga fuera del microbús cual bandera en San Jerónimo en día ventoso.

Y luego la señora que iba frente a mí, madurona, cuerpo de uva y con cintura de gallina, pero acérrima defensora de su honor, que en el momento en el que siente algo a sus espaldas voltea tan velozmente que por la incercia la punta de sus cabellos cortos y parados, pintados de un color rojo jugo-de-zanahoria-con-betabel parecen tardarse una décima de segundo adicional antes ponerse en movimiento, usa los anchos hombros para hacerme perder el balance ahí por la fuente de petróleos. Afortunadamente el mexicano en general y el chilango en particular parecen estar genéticamente preparados para la difícil tarea que es el descenso de un vehículo en movimiento, por lo que me echo dos o tres pasitos en el aire antes de caer al suelo, justo antes de meter la pata en un charco, y pego el brinco hasta quedar a salvo sobre la banqueta, frente a popular changarro en el que la señora con diente de oro y cabellos negros y lacios, con un fleco de esos que parecen diseñados especialmente para colgarse del tubo del metro, vende sabrosos tacos de guisado. Y que me decido por los de bisteck con queso, y también uno de torta de carne. Muy buenos, pero muy calientes. Creo que aún me arde la lengua un poquito, pero qué hacerle. Mi quimáus todo el océano, pero qué sabrosos.

viernes, 7 de agosto de 2009

Cómo pudiste, María

Yo no sé qué te he hecho, por qué razón merezco que me hagas esto precisamente a mí, que tanto te amo. No lo entiendo, en realidad no entiendo por qué me dejaste salir de la casa con el cierre abierto. Me di cuenta como hasta medio camino...

Ese gringo loco

Pues finalmente, después de tanto sufrir y llorar y visitar la embajada de Estamos Sumidos una vez cada quince monitos, Mandy va a ser gringuita dentro de aproximadamente dos semanas. Dentro de poco seré el único tercermundista de la familia. Qué mala pata.

En la embajada todo salió bien, casi irreal, la cónsul que nos atendió fue muy amable, con una sonrisa de oreja a oreja, y le dijo a la Boa que todo estaba bien y que la solicitud de CRBA se había aceptado. Ahora a tratar de ahorrar un poco de dinero (JA!) y a moverse para ver si logramos irnos a la segura. Da un poco de mello pensar en que a lo mejor el próximo año estaría empezando una nueva vida en un país completamente ajeno al mío, pero bueno, tratemos de extraer lo mejor de toda situación. Igual y cumpla el sueño de mi vida, que es poder vivir algún día en un lugar nevado, un enorme y hermoso bosque blanco, con lagos congelados en los que me pueda caer de purititas nalgas porque nunca aprendí a patinar.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Ver gotitas o ver gototas

Descubrí que la madre naturaleza se inclina ante mi poder, que nada puede contra mis designios. En fin, que soy más poderoso que ella. Señoras y señores, tengo el poder de causar o detener la lluvia a mi antojo. Lo único que necesito para lograr tamaña proeza es un sencillo paraguas. Bueno, no lo he intentado con un impermeable, pero supongo que también podría funcionar.

Si un día quiero que haya buen tiempo y el sol brille tibio en el cielo, lo único que necesito hacer es agarrar mi paraguas. Si por el contrario, deseo que llueva, basta con dejar mi paraguas en casa. Si además quiero que el cielo se caiga, aparte de dejar el paraguas en casa, sólo necesito usar ropa fresa y listo. La naturaleza cede a mis deseos como Abraham ante los de dios. Juro que lo que digo es cierto.

lunes, 3 de agosto de 2009

Escribir y bajar canciones ilegalmente

Creo que esto de escribir en el blog tiene una semejanza algo curiosa con bajar canciones ilegalmente usando, digamos Ares, Limewire, Kazaa o lo que sea que se use actualmente. Sucede que a veces venía yo en el metro, o estaba en la biblioteca de la facultad medio echándome una jeta y medio estudiando circuitos eléctricos, o a veces al abrir los ojos por primera vez, a eso de las 4:30 a.m., antes de meterme a la regadera pensaba "aaaah, ya sé qué canción debería de bajar, al rato me conecto y la bajo, hace tanto tiempo que no la escucho". Y se me pasaba el día de forma normal. Para cuando tenía el chance de sentarme frente a mi máquina y pensar en qué quería bajar, ya se me había olvidado y terminaba por bajar cualquier cosa. De esa forma me hice de la colección cuasi-completa de Alfredo y sus teclados, Chico-Ché, Chente, José Alfredo, Timbiriche, Microchips y ya no sé ni cuántos engendros más, pero la canción que originalmente quería bajar seguía allá arriba en el mundo de internerd y yo sin acordarme de alcanzarla.

Y ahora con esto del blog ando por la vida pensando a cada momento "esto sería una entrada interesante", pero para cuando me logro sentar a escribir, por supuesto que ya se me olvidó qué quería decir y entonces hago lo que cualquiera en mi lugar haría: escribo cualquier otra cosa. El acabóse fue el día en el que me puse a escribir acerca de que lo que se me olvida escribir.