Hace algún tiempo que mi obsesión del momento se llama Frank Zappa. He venido escuchando algunas de sus canciones y en realidad se me hacen total y absolutamente maravillosas, con una mezcla que hoy en día es extremadamente difícil de encontrar: humor y música extraordinaria. Extraordinariamente concebida, extraordinariamente ejecutada, extraordinariamente creativa, en fin, extraordinaria y punto. Y no me refiero a la irreverencia de secundaria de La cuca (aunque bueno, a los trece años los disfruté enormemente e incluso hasta el día de hoy la nostalgia tiene esa propiedad de hacerme desprenderme de todos mis prejuicios en cuanto a la música) o a la franca estupidez de la que hace gala Molotov, lo de Zappa es algo que a leguas se nota mucho más pensado. Y de la música ni hablar, creo que basta con mencionar a algunos de sus alumnos como Terry Bozzio, Vinnie Colaiuta o Steve Vai para hacernos una idea de las ligas en las que se movía Zappa. Leyendo una entrevista con Colaiuta es evidente su liderazgo y su visión de la música, mismos que trataba de inculcar en sus músicos, a veces retándolos, escribiendo piezas tan extraordinariamente complejas que los hacían llegar a pensar si su finalidad era sólo la de ver hasta qué punto podían llegar, hasta dónde se dibujaba la línea a partir de la cual tendrían que decir "basta, esto es imposible". Qué difícil es tomar mi guitarra y tratar de rascarla después de haber escuchado a Zappa: no suena igual. A veces es hasta deprimente pero pues cuando eso sucede basta escuchar "Titties and beer" para sonreir un poco :)
Italia
Hace 15 años

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