jueves, 2 de julio de 2009

Evil

Why can't we look the other way? Why can't we just play the other game? Why can't we just look the other way?

La pistola

Lo bueno de que se haya caído la comunicación con los servidores de desarrollo es que uno tiene algo de tiempo libre. Lo malo es que supongo que habrá que quedarse hasta tarde en la oficina. Lo mejor es que puede uno desaburrirse escribiendo sobre cosas de las que no había escrito antes, como en este caso. Me pueden llamar puñal o cualquiera de sus sinónimos, pero mi banda favorita siempre ha sido Guns N' Roses. Desde que tenía como diez años. Gabriel tenía un cassete que se llamaba GNR Lies, que se compone de ocho temas en vivo, cuatro del año 86 que originalmente se habían lanzado en un EP llamado "Live ?!*@ Like a Suicide", y cuatro en una sesión unplugged en el 88. Recuerdo que una vez descubrí el cassette y lo puse en una grabadora amarilla que tenía de cuando había viajado a Chetumal, también en el 88. Como mencioné anteriormente, tenía diez años, así que si bien la música se me hizo interesante, andaba más bien clavado en la onda infantil como para darme cuenta de lo que tenía entre las manos. Así transcurrieron otros dos años, hasta que entré a la secundaria, en el IPV (Un saludo).

Un día llegó Gabriel y me dijo que había comprado otros tres cassetes de Guns N' Roses. Uno se llamaba "Apetite for desctruction" y los otros dos tenían el mismo nombre: "Use your illusion", y sólo variaban en que eran los volúmenes uno y dos. En ese momento cambió mi vida, en serio, aunque parezca un cliché, una frase estúpida, cursi, etc. A partir de ese momento, los tres cassetes se convirtieron casi casi en la banda sonora de mis días en la secundaria. También por aquel momento mis primos y amigos empezaban a descubrir la música en inglés. Aunque al principio se me hacía bastante chocante no entender lo que decían, poco a poco me fui acostumbrando. Me parece que esto es un momento importante en la vida porque es la primera vez en la que me di cuenta que en una canción la música puede ser disfrutada independientemente de la letra, y como más tarde aprendí dolorosamente, a veces es mejor no entender la letra. Poco tiempo después Gabriel se fue a vivir en casa de unos amigos y finalmente regresó a Puebla para estar con su mamá. Yo por mi parte me quedé algo desconsolado porque se llevó sus cassetes y no tenía nada que escuchar. Entonces comencé a aguantarme el hambre y ahorrar los cinco nuevos pesos que me daban para gastar en la escuela. Todavía me acuerdo del precio del primer cassete que me compré en la vida: 32 pesotes, y el cassete en cuestión era el "Use your illusion I". Qué feliz fui cuando llegué a mi casa y lo puse en mi grabadora amarilla. Una cosa curiosa es que a diferencia de muchos cassetes de la época, éste traía un librillo con las letras de las canciones. En ese momento comenzó mi afición por aprenderme las letras de casi todo lo que oigo, hasta el grado de que el día de hoy lo hago de manera inconsciente, incluso con canciones que odio (muchas veces me sorprendo a mí mismo cantando canciones de gente y bandas que detesto). Por supuesto, no sería quien soy si no hubiera sentido curiosidad por saber qué es lo que me la pasaba repitiendo como un loro borracho, así que con ayuda de un diccionario Larousse Inglés/Español, me aprendí no sólo las canciones, sino el significado de cada una de ellas. Por supuesto, eso de decir que me aprendí el significado es en realidad una exageración ya que al momento no hablaba prácticamente nada de ingles más allá de "I am a boy" o "Is the window open?", pero precisamente de mi afición a Guns N' Roses es de donde nació mi interés por hablar otra lengua. No tardé casi nada en aprender a hablar inglés y afortunadamente, resultó que las letras de las canciones no eran tan estúpidas como por lo general son las letras de los rockeros. Muchos, muchos años después vine a casarme con una chava que vivía en Los Ángeles (Saludos a mi vieja) y aveces pienso qué habría pasado si en vez de hacerme fan de GNR me hubiera hecho fan de La onda vaselina, por ejemplo.

Y en el 93 vinieron a México. Maldita sea, siempre es en el D.F., siempre todo lo que sucede en este país es en el D.F. Yo era muy joven (y estaba muy jodido) como para poder aventarme el viaje hasta acá (porque ahora vivo en el detritus defecal), así que tuve que observar todo de larga distancia, soñando con los ojos abiertos que me podía lanzar al concierto, imaginándome cantando a todo pulmón, soñando con subir al escenario y luego brincar hacia la multitud enfurecida justo a tiempo de evitar que Axl Rose me agarrara a madrazos (porque había leído en las revistas que no le gustaba que la gente hiciera eso). Pero bueno, nada de eso pasó y desafortunadamente sé que no va a pasar, así que me consuelo con el hecho de saber que me sé todas las canciones del "Use you illusion", tanto el uno como el dos, casi todas las de "Apetite for destruction", casi todas las de "GNR Lies" y casi todas las de "The spaghetti incident", además de que con el paso de los años he aprendido a usar la voz de cabeza y a raspar la voz, asi que de vez en cuando deleito a los vecinos con un poco de Guns N' Roses, región 4 por supuesto.

Y no me importa si tengo que esperar otros diecisiete años, si algún día se les ocurre juntarse a las nenas, yo me lanzo a verlas, cueste lo que cueste, sea en donde sea, y si me tengo que endeudar, me endeudo.

Almoloyita

Por diversas situaciones no he podido llevar al día mi contabilidad a.k.a. pagar mis impuestos. He invertido algunas horas tratando de investigar qué es lo que necesito para poder hacer todos los trámites necesarios yo solo, llevar mi propia contabilidad, regularizar mi situación fiscal, etc. Incluso andaba pensando en hacer un pequeño programa que me ayude con la chamba. Ha resultado una labor mucho, mucho más dura de lo que me imaginé en un principio. No hay una manera fácil de hacerlo uno mismo e incluso las herramientas que dizque hay en la página del SAT no parecen muy promisorias. Y digo "dizque" porque no he podido descargar un solo documento de la página del SAT, cada link al que le doy click me saca un mensaje de que su servidor FTP no está disponible. Valiente ayuda. Gracias por participar SAT.

Ahora lo que ando intentando hacer es, en primer lugar sacar una cita en el SAT para que alguien me explique qué es lo que tengo que hacer para de una vez regularizarme, y en segundo lugar, tratar de escribir el programita que me ayude a que esto no me vuelva a suceder. He visto algunas opciones online, pero el costo va de 750 a 2000 nuevos pesos, por lo que si yo mismo soy un programador, no veo la necesidad de andar desembolsando más lana para poder pagar mis impuestos y salvarme de cambiar mi residencia a Almoloya de Juárez.

Así que por el momento me estoy haciendo a la idea de que el pagar mis impuestos me va a servir para mantenerme fuera del tambo: es eso o pensar en que va a servir para pagar los viajes, las chelas, los guaruras y hasta las putas de nuestros honorabilísimos di-puta-dos y senadores, entonces no pagaba nada. Como dijo el buen Alex Loro: "Con la lana que se paga un domingo en las carreteras de cuota..."

SUS VIAJES


SUS VIEJAS

Después de casi treinta años

No puede ser... A mis casi casi treinta años sigo viendo programas para niños. Al menos ahora tengo la excusa de mis hijos, no como cuando me hice fan de Bob Esponja, a los 23 años, a punto de terminar la universidad. Estuvo chistoso porque por aquellas épocas andaba yo muy desvelado y me acostaba casi a las tres de la mañana diario. Entonces una noche puse la tele en Nickelodeon, como a eso de la una o dos de la mañana y estaba saliendo un monigote que más bien parecía una Scotch Brite que una esponja marina, claro que sé que eso es intencional, y que además parecía padecer un retraso mental de moderado a mediano, amigo de una estrella de mar rosada que a su vez padecía un retraso mental grave. Como a los cinco minutos ya era fan (al contrario de lo que sucedió la primera vez que vi la academia: a los cinco minutos la detesté y pensé para mí mismo qué clase de personas podrían ver tamaña basura. Curiosamente resultó que la clase de personas que veían esa basura eran mi mamá, mis hermanas, mis tías, primas, alguno que otro primo y vecinos. Amigos no, afortunadamente, porque entonces sí me habría pegado un tiro) y comcncé a verlo todos los días, a las dos de la mañana. Tardé algo así como medio año en darme cuenta de que también salía en el cinco a las seis de la tarde, pero por alguna razón prefería verlo en las madrugadas, no sé, como que la noche tiene un no sé qué que qué sé yo que la hace mejor que el día para realizar ciertas actividadaes. Por aquellas épocas comencé a ver las sombrías aventuras de Billy y Mandy (si no de dónde se piensan que saqué el nombre de mi hija) y también me hice fan. Lo malo es que no es ni remotamente tan famosa como Bob Esponja, así que se me hizo cada vez más y más difícil seguir viéndola, lo cual me pone muy triste, debo admitir. Recuerdo una vez, trabajando en la tesis junto con Konan, como a las seis de la tarde dije "pues bueno, hora de tomar un descanso", encendí la tele y me puse a ver a Billy y Mandy, para gran sorpresa de Konan, que se la pasó criticándome durante media hora. Casi me arruina el show. Bueno en realidad no, pero se me hizo chistoso que a alguien pudiera parecerle tan extraño que un adulto vea caricaturas. No sé, tal vez me resisto a crecer. Tal vez me pasa un poco como a los monstruos del rock (Jagger, Tyler, Iggy Pop y demás rucos) que a sus más de sesenta años aún andan pegando de brincos y poniéndose como cola de perro. Tal vez los gustos no tienen que cambiar con la edad. Pero no sé, tal vez sí. Ahí les platico dentro de otros veintinueve años, a ver cómo me va.

Y todo esto viene a cuenta de que me acabo de comprar un adaptador usb para redes inalámbricas, así que nuevamente me encuentro online, y sin tener que lidiar con el proxy de Banamex, que me bloqueaba todo. Obviamente, estando en la oficina no se puede andar uno metiendo en donde se le de la gana, pero por lo menos a la hora de la comida sí me puse a ver algunas cosillas en YouTube. Es curioso, comencé viendo la pelea de Pacquiao contra De la Hoya y de alguna manera, siguiendo video tras video acabé viendo la versión australiana de HI5, que me llevó a la versión gringa de HI5, que me llevó a Pinky Dinky Doo (me encanta Pinky Dinky Doo), que finalmente me llevó a Barney en portugués. Y me la pasé divertido como un enano. Dan ganas de tener cinco años para poder ver estas cosas sin sentir culpa. A lo mejor cuando cumpla los setenta se verá más correcto.