viernes, 24 de julio de 2009

Me lleva

Chiale. Qué mal día ha sido este día. Me pregunto cuánto falta para que se acabe...

Te están bajando a tu vieja y tú comiéndote al abuelo

Cuando me muera quiero que me cremen y que me echen en un hueco en el suelo. Luego podrían plantar sobre mí algún árbol frutal. Creo que me gustaría un manzano o tal vez un naranjo. Si tuviera la inmensa dicha de que esto sucediera en Veracruz, pues una palmera, para aventarle un coco en la cabeza a alguno que otro despistado que se me acerque mucho. Pero claro, como para ese entonces voy a estar muerto, en realidad no me interesa mucho lo que hagan conmigo.

Bebiernes

Nada más no logro ponerme a trabajar. Qué flojera me da eso de hacer documentación de programas. Todo jala bien, en serio. De todos modos, lo último que los huevones del banco hacen es leer la documentación. Me acabo de aventar un documento de más de 50 hojas con instrucciones extremadamente detalladas acerca de cómo corregir los problemas más comunes, y algunos de los no tan comunes, que pueden ocurrir, con imágenes y toda la cosa, y resulta que en cuanto algo sucede, me ponen en la línea a un par de operadores ineptos para que les explique cómo resolver todo. RTFM, mofos.

Y yo lo único que quisiera hacer el día de hoy es echarme unas cuantas refrescantes, poner música a todo volumen y ponerme a cantar para despertar a los vecinos. Empezando con la banda pesada, no sé, algo así como Pantera, Metallica, Nightwish. Luego por lo general va bajando un poco la intensidad y el asunto se empieza a poner más ligero. Sale Bon Jovi, GNR, Nirvana, Radiohead, etc. En ese momento cambiamos al español y ponemos a los Caifanes-Jaguares, Fobia, La Lupita, La cuca y demás cuates. Y ya que andamos en los clásicos, y un poco más mareados, nos echamos una de los Hombres G, total ya andamos pedos, nadie nos va a criticar por esos desplantes. Pero los Hombres G son muuuy románticos y nos ponen en un mood más fresón, así que por ahí se llegan a asomar los innombrables de OV7 y hasta Kabah. Creo que en una ocasión hasta pusimos una canción de Alejandra Guzmán, esa de "Míralo, mírala". Le pregunté a mi primo que pensaría la gente que se de cuenta de que somos un montón de hombres escuchando a Alejandra Guzmán. "Pues que somos putos", fue su sincera respuesta. Claro, como no somos putos, hay que poner algo que haga constar que somos machos, y qué mejor que Chente y José Alfredo. Después de calentar la garganta un poquito con la música ranchera, me da por hacerle al Pavarotti y pues que nos echamos la de "Caruso". Ya para esas horas y en esas condiciones no importa si se va un gallo. Pero claro, todo esto es puramente imaginario. Yo sería absolutamente incapaz de hacer estas cosas. Ahora sólo le meto al tropical. Hace rato estaba escuchando al pulpo de latinoamérica, Alfredo y sus teclados. Y ahorita siento ganas de escuchar algo de Chico-Ché.

En bajada

Pues fuimos de nueva cuenta a la embajada gringa. No perdemos las esperanzas de volvernos norteameriyankis algún día de estos. Y cuando digo que no perdemos, me refiero a mí y a Mandy, que somos los únicos tercermundistas de nuestra familia. Yo jarocho y ella michoacana. Quién lo iba a decir, tengo una hija michoacana y un hijo angelino Jolie. Resulta que hay que hacer trámites, trámites y más trámites. Esto de las distancias y las fronteras nacionales es un verdadero fastidio.

En las películas de ciencia ficción, sobre todo las de los 60's-70's, las civilizaciones extraterrestres están tan estandarizadas que hasta causan gracia. Todos se visten igual y sus planetas no parecen estar divididos en estados nacionales individuales. Todos hablan la misma lengua, todos se entienden a la perfección. ¿Cuándo será el día en que algo así suceda en la tierra? Y claro, lo más importante ¿Cuál será el diseño elegido para ser el "traje de la tierra"? Yo sólo espero que sea en algún color obscuro, para no verme tan gordo ;)

Lucha de gigantes

Recuerdo que antes eso de la copa de oro de la CONCACAF era poco menos que una serie de cascaritas para eliminar la casi inexistente tensión provocada por la eliminatoria mundialista. Qué decir de aquellos marcadores abultadísimos contra los rivales de la zona. Claro, hay que tener en cuenta que meterle once goles a Martinica no es lo mismo que meterle un gol a Brasil o Argentina, pero bueno, al menos servía para darle alegría a este pobre paisillo tercermundista que llamamos nuestro hogar. Y ahora viene la final contra el gigante de CONCACAF.
¡A temblar mexicains!