miércoles, 5 de agosto de 2009

Ver gotitas o ver gototas

Descubrí que la madre naturaleza se inclina ante mi poder, que nada puede contra mis designios. En fin, que soy más poderoso que ella. Señoras y señores, tengo el poder de causar o detener la lluvia a mi antojo. Lo único que necesito para lograr tamaña proeza es un sencillo paraguas. Bueno, no lo he intentado con un impermeable, pero supongo que también podría funcionar.

Si un día quiero que haya buen tiempo y el sol brille tibio en el cielo, lo único que necesito hacer es agarrar mi paraguas. Si por el contrario, deseo que llueva, basta con dejar mi paraguas en casa. Si además quiero que el cielo se caiga, aparte de dejar el paraguas en casa, sólo necesito usar ropa fresa y listo. La naturaleza cede a mis deseos como Abraham ante los de dios. Juro que lo que digo es cierto.