viernes, 7 de agosto de 2009

Cómo pudiste, María

Yo no sé qué te he hecho, por qué razón merezco que me hagas esto precisamente a mí, que tanto te amo. No lo entiendo, en realidad no entiendo por qué me dejaste salir de la casa con el cierre abierto. Me di cuenta como hasta medio camino...

Ese gringo loco

Pues finalmente, después de tanto sufrir y llorar y visitar la embajada de Estamos Sumidos una vez cada quince monitos, Mandy va a ser gringuita dentro de aproximadamente dos semanas. Dentro de poco seré el único tercermundista de la familia. Qué mala pata.

En la embajada todo salió bien, casi irreal, la cónsul que nos atendió fue muy amable, con una sonrisa de oreja a oreja, y le dijo a la Boa que todo estaba bien y que la solicitud de CRBA se había aceptado. Ahora a tratar de ahorrar un poco de dinero (JA!) y a moverse para ver si logramos irnos a la segura. Da un poco de mello pensar en que a lo mejor el próximo año estaría empezando una nueva vida en un país completamente ajeno al mío, pero bueno, tratemos de extraer lo mejor de toda situación. Igual y cumpla el sueño de mi vida, que es poder vivir algún día en un lugar nevado, un enorme y hermoso bosque blanco, con lagos congelados en los que me pueda caer de purititas nalgas porque nunca aprendí a patinar.