viernes, 4 de diciembre de 2009

Hectic

Ayer desayuné a las 11:30 p.m.
Creo que eso de faltar a la oficina no resulta tan bien en la vida real como uno espera. Recuerdo que en la primaria dejaba de ir como por una semanay no había problema, nada más había que ponerse al corriente con las tareas atrasadas, pero como ya todos las habían hecho, pues te las pasaban hechas a ti también, lo cual me hace recordar: cómo extraño la primaria...