miércoles, 24 de febrero de 2010

El ataque de los clones

Me acaban de clonar la terjeta... y me bajaron 3800 pesitos. Luego dicen que por qué la gente no ahorra. Ya no sé si pegarme un tiro o tirarme un pedo.

martes, 16 de febrero de 2010

Mi nombre es Cooler O'Conor

Hace algo así como una semana mi Juno escribió su nombre (Enrique) él solito en una de sus tareas de la escuela. Felicidades a mi pequeño por este, el primero de sus logros académicos, que sé que serán muchos. Felicidades a su mami por el empeño y la dedicación. No lo habría logrado sin ti, preciosa.

martes, 9 de febrero de 2010

Estrellas

Se me ha ocurrido que a últimas fechas las únicas estrellas que la gente piensa que vale la pena admirar son las que salen en la televisión. Se me ocurre que ya casi nadie mira al cielo sólo para maravillarse por su inmensidad, para imaginar qué lugar ocupa nuestro mundo en el ballet espacial. Creo que creen que lo más interesante que se puede hallar en el cielo de una cálida noche despejada es un ovni o un fantasma y me doy cuenta de todo esto cuando observo a Marte acercándose cada día un poco más a Betelgeuse (claro, sólo aparentemente) y luego alejándose poco a poco, mientras la gente mira con curiosidad al loco que se detiene a mitad del estacionamiento para voltear hacia arriba. Si tan sólo me dejaran de mirar a mi y en lugar de eso levantaran la mirada al cielo ¿Entenderían? Supongo que a lo mejor quién sabe. Pero lo importante es que las estrellas siguen ahí, ignoradas por casi todos, esperando a algunos otros. O a lo mejor sin esperar a nadie, pero siguen ahí, como seguirán cuando nos hayamos ido, como seguirán cuando llegue alguien más. Y si no llega nadie, no importa: ellas seguirán ahí.

jueves, 4 de febrero de 2010

Atropello

Esto de crecer no es tan bello como solía serlo en los viejos tiempos. Antes crecer significaba hacerte más alto y más fuerte, que te dejaran -finalmente- entrar al antro de moda sólo para descubrir que el ser mayor de edad no te quitaba lo pobre, que tus padres empezaran a darte más libertad y respeto, claro, con su carga de obligaciones, pero incluso éstas se sentían bien, pues te hacen sentir más "maduro".

En cambio ahora significa ponerse más viejo, más gordo y hasta un poco más pelón. Claro está, más pelón de la cabeza porque en lo que respecta al resto del cuerpo, te pones como un oso. Pelos saliendo de la nariz, cejas como de Loco Valdés, espaldas peludas y una larga lista de etcéteras que recuerdo me hacían decir guácala en mis años mozos. El colmo de males en estos días es que tengo incrustado en las narices algo que creo que es un pelo que no me deja respirar en paz. En serio, se siente como una basura atravezada; como una piedra en el zapato que no me deja ni pensar claramente. Y eso, señoras y señores, es un verdadero atropello.

miércoles, 3 de febrero de 2010

El día está frío

El día está frío, y creo que a nadie le cae de sorpresa la anterior aseveración, la cual es apenas una observación a destiempo de lo que ya todos saben. Está frío y caen algunas gotas de lluvia en mi frente. De esas gotas, algunas resbalan hacia mi nuca, mientras que otras, las más avezadas, deciden hacerlo por la frente, hasta que la mano las seca con delicadeza. No he comido aún y la verdad es que la sola idea me da flojera. Prefiero quedarme aplastado en la silla y contemplar el atardecer desde mi ventana del décimo piso. He trabajado un poco, medio cabeceado, y claro, he tomado un par de minutos para navegar por la internerd. Días como estos me hacían feliz hace apenas unos pocos años: me daban la oportunidad de salir a caminar bajo la lluvia, sacando la lengua de cuando en cuando para saborear la contaminación de la ciudad. A veces exhalaba con fuerza sólo para ver mi aliento elevarse hacia el cielo. Hoy en cambio la lluvia me hace pensar en no enfermarme para no ir a contagiar a los críos -ya es tarde para eso, por cierto, pues ya siento algo de comezón en la garganta- y en taparme hasta las orejas. Ya no sé si es cuestión de enfoques o de qué sea cuestión. El asunto es que algo se siente distinto y no sé bien qué es.