martes, 30 de marzo de 2010

Blusclús

Estoy viendo las pistas de Blue. Me gusta más Steve que Joe. Juno dice que Joe es más grandote, pero yo prefiero lo clásico. Mandy dice que le gusta más Joe, pero creo que sólo lo hace porque le gusta mucho estar de acuerdo con su hermano mayor.

Cansao

Estoy muy cansado... me pesan los brazos y tengo mucho sueño. Mis niños son demasiado madrugadores, se despertaron hace ya un buen rato y pues ni modo, a atenderlos. Quisiera poder dormir hasta el medio día como cuando era un adolescente pero creo que esos días se han ido para siempre. Tengo mucho sueño.

lunes, 29 de marzo de 2010

Seigneur

Empiezo la mejor etapa en la vida del hombre (dicen) haciendo una remodelación de la casa, por lo menos en los aspectos mas light, algo de pintura nueva en los cuartos y la sala, a lo mejor empezamos a reparar/remodelar el banio el próximo mes y ya estuvo, casa nueva, vida feliz. Creo que eso de las apariencias sí tiene un impacto directo en el ánimo, y no es que con eso de haber llegado a "cierta edad" me empiece a meter en eso del feng shui y demás cosas que parecen interesar a las personas de "cierta edad", sino que siempre cae bien ver las cosas y los espacios conocidos desde una nueva perspectiva, con una nueva luz. Se les encuentran ángulos que ni nos imaginábamos o que a lo mejor habíamos olvidado que estaban ahí. Se me ocurre que lo mismo pasa con las personas. Tal vez me caiga bien eso de reorganizar mis espacios y sacar las cosas que ya no son necesarias.

jueves, 25 de marzo de 2010

Golondrinas

Llevaba un poco más de tres años sin pisar las oficinas de la empresa, proyecto tras proyecto. Ya ni conozco a la gente de Axxis y ahora, de regreso. Por primera vez estoy sin proyecto, justo ahora, cuando ya me estaban empezando a incluir en el activo fijo de Banamex. Ni hablar, Au revoir. Me voy de vacaciones una semanita y al regresar no tengo ni idea de qué voy a estar haciendo. Podría escribir una sabrosa cumbia.

martes, 23 de marzo de 2010

Saca la cabecita

Eso de la misteriosa llama me dejó pensando en la posibilidad de que un teseracto me toque el píloro cualquier día de estos, y sin previo aviso. A mí, ser bidimensional de superficie curvada negativa constante.

Hablemos de Dios

Dios y dios son cuatrio,
cuatrio y dios son seis.
Seis y dios son ochio,
y ochio dieiciséis.

lunes, 22 de marzo de 2010

Starlight

How dare they say that the dream wasn't true? How dare they say that the starlight didn't shine on me on nights like this? And then as i walked the thousand miles from my barren land to your house i felt it again, warm, reassuring, making me feel as if it all had been real, like i could grasp it with the tip of my fingers. If only this time i were able to hang on to it and never ever let it go. But that was then and this is now. I continue along the path that someone else has laid down before me without really knowing why, but sure of only one thing: nothing lasts forever, and this is certainly not the exception. I know that the day will come when i'll be faraway from those memories and able to chase that starlight until the end of my life without really caring if it's worth it anymore or not. Those were the revelations, this is my interpretation, this is not me. All hopes and expectations that were once said to be great are not at all that great, only reasonable, only necessary. Who were they to assess anything other than the size of their own denials? They can only assess asses's sizes.

One, two, three... floor

Cuatro días más y luego, treinta. Ahora que lo pienso, este último fin de semana fue el típico fin de semana: jugar con los niños, hacer el super, convivir con mi mujercita lo poco que se pudo, etc., al parecer esto de la edad es algo más bien subjetivo. Creo que desde hace ya varios años que no hago nada de lo que hacen los jóvenes. Ahora a disfrutar de mis últimos cuatro días como veinteañero. Ñero.

viernes, 19 de marzo de 2010

The female of the species is more deadly than the male

Esta mañana al despertar me sentí extraño, algo más que de costumbre, como si hubiera despertado en una mañana surrealista en medio de una película de Lucio Fulci que no me invitaba en absoluto a levantarme de la cama. Al no ser invitado a dejar el lecho, no lo hice: me limité a darme la vuelta, intentando envolverme en las cobijas y cerrar los ojos para conciliar el sueño una vez más. Sin embargo noté que tres de mis largas y nervudas patas cubiertas de finos vellos quedaban fuera y por más que me esforzase, no lograba cubrirlas. Fue sólo hasta ese momento en que caí en la cuenta de que nuevamente me había convertido en un gigantesco insecto. Decidí entonces levantarme y mirar mi rostro en el espejo. A través de mis ojos compuestos me vi multiplicado por un millar de veces, y dentro de cada uno de esos miles de ojos había miles de espejos reflejando a su vez miles de ojos en una sucesión infinita que me hizo sentir mareado. Volteé para ver a mi esposa, anticipando el terror que seguramente sentiría al hallarme convertido en un monstruo. Sus bellas formas se dibujaban debajo de las sábanas como una invitación al pecado. La lujuria y la gula se apoderaron de mi, venciendo los últimos rastros de pudor que pude haber tenido. Retiré entonces las blancas sábanas para contemplarla en toda su belleza y su cándido esplendor para ser sorprendido por un movimiento rápido como un rayo que me aprisionó entre sus verdes y aterciopeladas mandíbulas, en donde lentamente comienzo a deshacerme rodeado de un perfume enervante y una belleza sublime, de los cuales ahora sé que no voy a despertarme más.

martes, 16 de marzo de 2010

Católico

He hallado la única razón válida para convertirme al catolicismo:


Levantemos el corazooooooooooooooooooooón.
Lo tenemos levantado hacia Axl Roooooooooooooooose.

Diez para las treinta

En diez días cumplo treinta años. Me siento como un paracaidista diez metros antes de llegar al suelo con el paracaídas cerrado :-S

jueves, 11 de marzo de 2010

Juno

A propósito, ¡Felicidades hijito!

Onomásticotopeya

Hoy es el cumpleaños número cuatro de mi pequeño. No sé por qué razón se siente distinto de los cumpleaños anteriores. Tal vez el número cuatro representa el pase definitivo de la... no sé cómo se dice en español, pero creo que en inglés sería algo así como el ir from infancy to childhood, o lo que es lo mismo, ahora se siente como que mi bebito es finalmente un niño. Hace un par de años que dejó de usar pañal durante el día, un año desde que dejó de pedir leche en vasito con chupón. Más o menos tres meses desde que dejó definitivamente los pañales nocturnos (en realidad hace mucho más tiempo que dejó de necesitarlos, pero el ocasional derrame nos asustaba a lo mejor un poco más de la cuenta). Sabe escribir su nombre con ayuda de su mamá y es capaz de reconocerlo escrito. Es lo suficientemente inteligente como para intuir que más allá del veinte, los nombres de todos los números siguen una cierta regla, que aunque no sepa decir cuál es, se da cuenta que la secuencia es la misma (veinti...,treinta y...,cuarenta y..., etc.), entiende que debe obedecer a papá y mamá y cuidar a su hermana, y en fin, tantas cosas. Me da gusto tenerlo. Me gusta su voz, me gusta platicar con él, imaginarme que soy un candito y que el contesto todas esas cosas que siempre quiso saber acerca de los canditos. Me gusta verlo dormir, besar sus labios, sus ojitos cerrados, acostarlo por las noches. Me gusta pensar que cuando cumpla doce años me va a platicar acerca de sus cosas, que cuando cumpla quince me va a obligar a acompañarlo a saltar en paracaídas o algo así, aunque sé que falta tanto para eso... en fin, me gusta ser papá, y hoy se cumplen cuatro años desde que empecé a serlo.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Día lento

Pues creo que hoy hubiera dado lo mismo quedarme en casa que venir a trabajar. Es bonito eso de que te paguen por no hacer nada, pero la verdad da un poco de flojera estar todo el día mirando el techo (sin doble sentido) y en la noche, cuando todo lo que quieres es irte a tu casa, tener que esperar la junta de revisión de estatus... pues que me busquen al cel, yo me pinto de colores.

Stratocoustic


Se acerca mi cumpleaños. Si alguien se anima, les dejo una pequeña recomendación. La Fender Stratocoustic.

Cómo saber si un ingeniero ha terminado (finalmente) un proyecto de categoría 1

Empieza a pasar más tiempo en el blog, facebook, youtube, wikipedia y hasta en el baño echándose una rica jetita. Lo único que me falta es la jetita.

Pinches nacos

Que si usar jeans con tenis es un crimen imperdonable. Que si la cumbia es música para sirvientas. Que si qué ternurita ver a los sombrerudos que bailan música norteña lanzar por los aires a sus gorditas. Quítate los lentes obscuros cuando entres en algún lugar cerrado, y si tienes cara de joyita arqueológica, pues mejor evítalos totalmente, no vaya a ser que te confundan con un guarura. Y no te lleves a todos los primos, vecinos y alguno que otro colado que te encuentres en el camino hacia el balneario, y si lo haces, ni se te ocurra sacar la canasta de huevos duros y el garrafón de agua de horchata, mientras te metes a la alberca con tu camisa blanca del mundial de México '86, con el Pique descarapelado, que dicho sea de paso, está comodísima. Ni se diga que asegures tu cartera en el bolsillo trasero de tu pantalón por medio de una de esas monísimas cadenitas plateadas, o que el claxon de tu automóvil suene como un grito a la Tarzán o la melodía de "La cucaracha". Nunca, pero nunca de los nuncas vayas a usar zapato negro con calceta blanca o con cinturón café. El papel sanitario sólo sirve para limpiarse el ano, para la nariz están los Kleenex. El mesero no se llama "Mai" ni "Mike", ni mucho menos "Barrio". Se dice "Mallami", no "Mi-ami". Nigga no, Daddy Yankee sí... Me sorprende que los chavos tengan cabeza para aprender de memoria todas estas reglas básicas para la supervivencia de la gente bonita y las buenas costumbres, y muchas otrás más de las que ya no me acuerdo, pero que durante alguna época observé religiosamente, so pena de descender al infierno de los rechazados sociales, aquellos que nunca fueron a Disneyland (¿Cómo estuvo eso de que disneilandia?) y se tenían que chutar las caricaturas del canal 9, porque allá por mi pueblo no se veía XHGC si no tenías antena parabólica con su decodificador y su motorcito (bueno, eso del motorcito se podía arreglar fácilmente: bastaba con subir a la azotea y darle vueltas y vueltas y vueltas a la palanquita hasta situar la antena en el satélite adecuado). Ahora me dan flojera todas esas cosas. Entre la chamba, los niños, mis decenas de proyectos inconclusos, mi apnea de sueño y mi cuasipaupérrima posición económica me han hecho desistir de andar fijándome en lo que hacen las demás personas con su existencia. Mientras se peguen un buen bañito y se pongan desodorante diariamente, lo demás es lo de menos.

Hiban haber el rio. ivan cantando cansiones muertos de frio

Haber quien dice a ver, porque es cierto eso de que ay quién cuándo quiere desir algo despues de a ver dicho que no hiba a decir nada, se retracta en tú cara y deside, hay nanita, comensar a ablar, y asi lo ase, sin parar hasta que llega hay, a ese punto en que lo mejor abría sido no a ver dicho nada.

Más de tres sacudidas

El hecho de que mi vejiga tiene el tamaño de una nuez me hace visitar el baño un poco más de lo normal, lo cual, ahora que lo pienso, ha traído consigo un buen número de anécdotas, algunas chuscas y algunas otras escalofriantes, como la de ayer, día en el que, lo confieso, he perdido para siempre la inocencia y la alegría de vivir debido a la segunda o tercera visita al baño del día en cuestión.

Todo empezó normal, salí de la oficina y le pedí al guardia de seguridad las llaves del baño de hombres. No me las dio, argumentando que ya había alguien usándolo, lo cual me molestó un poco y me asustó un mucho, ante la posibilidad de que quien estuviera ahí dentro fuera uno de esos a los que no les gusta compartir el baño y lo cierran. Ahora que lo pienso, creo que eso habría sido lo mejor, pero por supuesto, si alguna alternativa es mejor que otra, puedo estar seguro que la que me va a tocar a mí será la peor de las dos. Incluso es probable que de la nada surja una tercera alternativa, peor aún que las anteriores y claro, esa es la que me va a tocar a mí, aunque creo que ya había tocado el tema en otro post. Sigamos entonces con este. Prometo no divagar demasiado, aunque a estas alturas no sé de la validez de mis promesas, sobre todo en lo que a escribir se refiere. Entré al baño y me paré frente al minjitorio. Pie derecho bien plantado en el suelo, pie izquierdo a la distancia adecuada para formar un ángulo entre las piernas que me permita colocarme sobre el minjitorio a una distancia adecuada para impedir escurrimientos inoportunos, tratando al mismo tiempo de mantener un altura suficiente para evitar el abominable contacto pipi-loza, mirada al frente con expresión seria, poker face, diría la Lady Gaga. El problema con esto de la visión humna es eso que se llama visión periférica, la cual es bastante útil en la mayoría de los contextos, como al ir manejando o al caminar por la Buenos Aires, pero que sería mejor poder dejar afuera cuando uno va al baño, para poder evitar ver al vecino de al lado, el cual se agitaba frenéticamente frente al minjitorio, haciendo con el brazo derecho un movimiento oscilatorio que me daba la impresión como de que se estaba intentando apuñalar debajo de la panza una y otra vez. Fue horrible, horriiiible. Pero como soy un hombre muy decente, me apresuré a terminar, salí del baño y cerré la puerta para dejarlo llevar a buen fin su asunto, no fuera a ser que se quedara con las ganas, y entonces sí a correr pequeñitos.

lunes, 8 de marzo de 2010

Siempre no, gracias.

Estoy que me recargo en la pared. Me hacen venir a la oficina en la madrugada para que al fin de cuentas me digan que se equivocaron y que en realidad no tenía que haber venido hoy, que probablemente sea mañana. Usted disculpe, joven. Ahora váyase a medio dormir porque mañana lo vamos a necesitar aquí a las 3 am.

jueves, 4 de marzo de 2010

Nada de nada

En realidad no tengo nada que decir. Ninguna anéctoda graciosa, ninguna frase profunda, ningún pensamiento agudo. Sólo estoy aquí en la oficina, esperando la instalación de mis componentes a producción, y a partir de mañana, cuando algún pobre infeliz en Nueva York quiera hacer pagos con cheques hacia Le Mexique y sus fondos se pierdan a medio camino, probablemente yo seré el culpable. Lo bueno de ser un programador anónimo es que nadie sabrá a quién reclamarle... muahahahahahaha

Ahora bien, aunque es cierto que esto es lo que se podría considerar la cereza del pastel, el último jaloncito que le da validez al trabajo realizado desde hace ocho meses, la verdad es que es una cereza un poco amarga, un jaloncito que desgarra el pantalón "ahí, donde los topos tienen su guarida", como diría el inmortal Perro Bermúdez. Tengo sueño y hambre y además me duele la cabeza, no demasiado, sólo un dolorcito de esos que no te dejan ni pensar en paz. Y lo peor es que no me puedo levantar de mi lugar, por lo menos durante un rato. El lado positivo es que tengo un Oxxo aquí afuera de la oficina, así que a la primera oportunidad me voy a lanzar por un chocolatito y unas ricas conchas Tía Rosa, para calmar a la solitaria, que ya se empieza a sentir enfadada.

Y la otra solitaria, que es la que me preocupa más, es mi muy amada señora esposa. Te amo princesa. Espero que no te preocupes demasiado por mi.