¿Qué pasaría si los hijos del vecino se metieran en mi casa? Tal vez si me dijeran que tienen hambre y su papá no les da de comer eso me haría apelar a mi lado humano y aceptarlos. ¿Y qué tal si todos los días un nuevo vecinito se metiera en mi casa? ¿Cuánto tiempo pasaría antes de decir basta? Y si después de esto, el vecino, ese que no da de comer a los hijos que continúa engendrando, viniera a mi casa a llamarme inhumano, a decirme que sus hijos tienen derechos inalienables y que es mi obligación respetarlos, ¿Cómo me sentiría? ¿Es justo obligar a otra persona a alimentar, vestir y educar a tus hijos? Y si además todos aquellos que abandonaron su casa comenzaran a trabajar, a producir dinero, y lo más importante, a enviarlo de regreso, se eliminaría así la necesidad del padre irresponsable de hacerse cargo de los hijos que continúan a su cuidado. Esta situación se ha vuelto muy cómoda para nuestro gobierno: todo el circo mediático que se ha formado alrededor de la nueva ley contra la inmigración en el estado de Arizona tiene un y sólo un trasfondo, el cual es evitar la obligación de generar empleos para los millones de mexicanos que han abandonado el país, de proveer educación para sus hijos, programas de seguridad social, etc.
Resulta muy conveniente para México que los trabajadores, ya sean indocumentados o no, envíen dinero a sus familias que siguen aquí. Incluso he oído hablar de individuos que han decidido ellos mismos mejorar sus lugares de origen abriendo escuelas, estaciones de bomberos y muchas cosas más. Qué maravilla, todo eso significa dinero que el gobierno no tiene que gastar en el pueblo. Obras públicas gratuitas, y el dinero que se debería haber destinado a ellas puede ir a dar a los bolsillos de políticos corruptos. Un negocio redondo.
Me da risa la sola idea de que Calderón piensa en los derechos de los trabajadores migrantes, en su seguridad, en no separar a las familias y en todo eso en lo que dice que piensa. En lo que realmente piensa es en la catástrofe que significaría tenerlos de vuelta, darles de comer, educarlos y proveerles un futuro, por no mencionar los miles de millones de dólares que se dejarían de recibir cada año. Me queda claro que uno de los mayores productos de exportación de nuestro país son los braceros y que al gobierno le conviene mantener esta situación. Eso es por lo que pugnan cuando hablan de una reforma migratoria. Basta con voltear a ver la frontera sur para darnos cuenta de eso: muchas veces he oído en los noticieros reportajes acerca del trato que se les da a los inmigrantes sudamericanos en estados como Chiapas y el costo que representa para México tener que deportarlos a sus países de origen. ¿Por qué no pugnar por una reforma migratoria en la frontera sur? ¿Será que tememos perder el monopolio de albañiles y braceros?
¿Qué se puede pensar de un padre que a sabiendas de que no puede mantener a sus hijos sigue engendrándolos sin parar? Que es un irresponsable por decir lo menos. O tal vez que sabe perfectamente lo que está haciendo y por qué lo está haciendo...

2 comments:
I think u are totally right sir....I certanly agree with everything u say...but change seems no where in sight so i think this situations will continue as it has for so long.... :-(
tal vez un poco tarde el comentario... pero estoy de acuerdo contigo. No creo que sea correcto que las autoridades de Mexico pugnen por mantener una situación ilegal y aún legalizarla.
Ko
Publicar un comentario