lunes, 4 de abril de 2011

Some steam

¿Será hora de ventilar? Al momento sigo sin vivir el sueño americano, aunque ya siento que me acerco: tengo un par de llamadas mañana, una de las cuales podría ser crucial si todo sale bien. Por lo pronto estoy sentado en el Starbucks, aunque había dicho que no me gusta pagar 4 dólares por un vaso de café si me puedo comprar un botecito de nescafé y tomar un montón de vasos, bueno, de tazas, bueno, si me gustara el café, pero al menos tienen smoothies ricos y sobre todo, internet inalámbrico. Estudio, leo y veo a la multitud cosmopolita que se arrima a echar el café, saca su lap, escribe su primera novela o clava las narices en los celulares 4G(T). Por lo pronto, distraigo un poco el coco escribiendo yo mismo en mi olvidado rincón de pensamientos casi nunca expresados, sobre todo oralmente, y sufro porque la maldita equis parece que ya está chafeando. Al parecer es hora de regresar a casa, pero como me tomé un smoothie, necesito esperar a que baje antes de irme, no vaya a ser que se le ocurra bajar cuando esté a bordo de la ruta 81 y entonces tenga que apretar para sobrevivir, pero creo que de eso ya he hablado anteriormente.