jueves, 29 de diciembre de 2011

La cena

Maldita sea. No se me antoja la cena de ano nuevo. La pasaremos con la familia de mi senora, y como es tradicion (para ellos), la cena sera pozole. Tal vez el raro sea yo, ya que al parecer el 99.99% de la poblacion ama el susodicho platillo, cuyo nombre no quisiera recordar. Independientemente de eso, he pensado el por que me provoca tanto conflicto comer una comida tradicional en navidad (ok, ok, aceptemos que la cultura es mas fuerte que el ateismo) y ano nuevo, y he llegado a la conclusion de que es debido a la espera. Durante mi juventud, la comida de navidad/ano nuevo era algo que se comia una vez al ano (tecnicamente, dos veces: una en navidad y otra en ano nuevo), y despues de eso, si se te volvia a antojar, digamos en Julio, pues que crees? Que te tenias que aguantar hasta Diciembre!! Obviamente para ese momento la expectacion era enorme y la cena te sabia a gloria. En cambio cuando se trata de cenar tamales, en realidad se siente raro, ya que te los puedes echar cada manana si asi lo deseas, con todo y champurrado; carne asada, que fue lo que comimos en navidad, la puedo comer cada vez que me de flojera preparar cualquier otra cosa, o sea una vez cada quince dias, y en el caso del pozole, mis suegros lo preparan cada vez que hace frio, cada vez que va a haber alguna visita, cada vez que se les antoja y por supuesto, cada vez que llevan mucho tiempo sin prepararlo. Pero bueno, como bien dicen: gratis, hasta las punaladas.