viernes, 18 de marzo de 2011

Lucky... Thank you Leviticus!

Sin más ni más. Maravilloso video:



No la hagas de Toks en el Wings

Tengo dolor de cabeza. No es un gran dolor, sino uno de esos dolores que más bien fastidian. También tengo la boca dulce. No es una dulzura agradable, de esas que te quedan después de haber comido un helado o una golosina. Es una dulzura rancia, vieja y desagradable, producto seguramente del hecho de que desde hace casi dos semanas apenas he tomado medio litro de agua natural. Aquí es pura coca. Y no porque esta ciudad o este país te orillen a eso, sino porque no me ha dado por tomar otra cosa. Coca en el desayuno, coca en la comida, coca en la cena. Sé que no es lo más saludable, pero creo que estoy en una etapa de sutil autoflagelación, azucarándome los riñones hasta que un día digan "no más". A lo mejor es la incertidumbre en la tierra de las oportunidades, el estar y no estar. Tener ante mí miles de posibles caminos y tomar el mismo de siempre. ¿Por dónde llego al downtown?