martes, 3 de mayo de 2016

El Senor Pendejo

La madrugada es lo mas dificil. El dia no tanto: el dia tiene siempre miles de distracciones, y trabajo, y muchas cosas que hacer. El dia termina y junto a el termino agotado, con los ojos entrecerrados tratando de platicar con mi mujer sin que se de cuenta de que ya estoy medio dormido. La estratagema casi nunca funciona pues ella es sagaz como un detective y siempre me descubre. Me sonrie, se rie de mi, o se rie conmigo o cerca de mi, y me invita a la cama. A veces me invito yo solo. Entonces cierro los ojos y casi siempre caigo como un tronco.

Pero a veces la madrugada llega. Y ultimamente "a veces" significa casi siempre. Y pienso y pienso y pienso y mis pensamientos no me dejan dormir. Que si tiene tres semanas que no le hablo a mi mama por telefono. Y cuatro a mi papa. Como estaran? Estan bien? Me necesitan? Puedo ayudarles? O que si no me va a alcanzar para la casa, y ahora que hago? Y que si el proyecto se esta acabando y voy a tener que viajar de nuevo, y cuanto voy a extranar a mi familia, a mis hijitos. Y que si mil y un cosas mas.

Hace cuatro dias me dijeron que tengo cancer. Y no lo habia podido decir en voz alta hasta ahora, e incluso ahora estoy haciendo trampa, porque escribir y hablar no es la misma cosa: no se puede escribir en voz alta. "Mycosis fungoides", dijo la dermatologa, y yo me senti un poco avergonzado "...hmm, entonces tengo hongos. Esos parches de piel obscura en la parte interna de mis codos, el cuello, el abdomen y las ingles son hongos". Pero no hubo razon para avergonzarse, acto seguido, me aclararon que aquel nombre es obsoleto, el nombre real de mi enfermedad es "Linfoma", cancer del sistema linfatico. Ahora mis madrugadas tienen un nuevo invitado que gusta quedarse a platicar hasta el amanecer. 

Pero yo me siento bien, en este momento me siento bien. Puedo correr mas de diez kilometros. Hace algunos anos eso hubiera sido imposible. Pero hoy lo puedo hacer. Bueno, hoy no, pero eso es porque tengo una lesion en la pierna provocada por correr demasiado, porque el ano pasado en mi afan por correr mil millas le exigi a mi cuerpo un poco mas de lo que debia. Ahora me la llevo tranquila, poco a poco he ido aumentando la distancia. Voy por los 6 Km. y la meta es llegar a 10, llegar nuevamente al punto en el que estaba al ano pasado. Con un poco de suerte pueda correr otro medio maraton, y con mucha mas suerte y muchisimo mas trabajo, un maraton completo. Tambien salgo en bibicleta, casi 30 Km. son lo usual. Y nado, y tambien boxeo. Es mi ritual matutino. Me despierto a las 5 todos los dias y hago alguna de esas actividades. El dia que no lo hago me siento francamente mal.

Pero desde hace cuatro dias me despierto en la madrugada preguntandome cuando sera el dia en que no me sienta bien. Que voy a hacer cuando ese dia llegue? Me conozco bien (creo), y estoy seguro que me voy a obligar a salir y hacer mi vida normalmente. Hasta que llegue el dia en el que no me podre obligar mas. Entonces ese dia el cancer se hara real. Y ese dia me aterra y me hace despertar de madrugada y continuar despierto hasta que se hace la hora en la que tengo que salir a correr.


"...y yo mando a la chingada a todos los soles del mundo.
El Señor Cáncer, El Señor Pendejo,
es sólo un instrumento en las manos obscuras
de los dulces personajes que hacen la vida..."